Pasos para convertirse en actor de teatro

Los ingredientes para convertirse en actor, en un entorno lleno de competitividad como es el teatro, incluyen un aprendizaje minucioso, 'coger' tablas y, por supuesto, madera de artista.

El mundo de la farándula no es sólo elegancia y glamour ya que detrás de las portadas de las revistas hay esfuerzo y tesón. Especialmente, para convertirse en actor de teatro son necesarias una serie de cualidades que unidas a la búsqueda de oportunidades y una formación adecuada pueden llevar a quién se lo proponga al otro lado del telón.

La importancia del aprendizaje

  1. Lejos de la creencia generalizada de que convertirse en actor es una cuestión innata, lo cierto es que determinadas facultades propias de los actores como son el histrionismo, la capacidad de mostrar emociones o de inspirar empatía son aprendidas en las escuelas de arte dramático. El primer paso, por tanto, es empezar a limar aspectos técnicos en un buen centro de teatro.
  2. Un segundo paso se dará cuando, en el propio centro de aprendizaje, aparezcan dando clases magistrales profesionales ya consagrados. Es en ese momento en el que el actor de nacimiento sale a la luz, ya que quién tiene el descaro de pedir una oportunidad dejando a un lado la vergüenza también será capaz de ponerse frente a miles de personas.
  3. En tercer lugar se deben buscar las oportunidades entre el mismo grupo de compañeros creando una compañía independiente y realizando diversas interpretaciones en plazas céntricas en las que se resida, previa petición de autorización al ayuntamiento de la población correspondiente y siempre manteniendo al corriente al centro de arte dramático.

La búsqueda de papeles en el teatro

  • Para convertirse en actor de teatro se puede empezar por buscar información del procedimiento de casting en los diferentes teatros de la propia ciudad y, a medida que se vaya adquiriendo experiencia, optar a papeles en teatros más importantes. Aunque los más osados se transladarán, como hicieran muchos otros en su momento, a grandes ciudades como Madrid o Barcelona.
  • Si se tiene la suerte de haber encontrado un grupo de arte dramático, las opciones se multiplicarán pudiendo elegir las propias obras que se van a interpretar e, incluso, buscando entre salas, bares y plazas un teatro improvisado para desarrollar las actuaciones. De hecho, si la compañía dispone de fondos se puede plantear ante el grupo alquilar un local para actuar.
  • la parte complicada dentro de una compañía es saber como conseguir fondos para convertirse en actor. Llegado a este punto, las alternativas serán, o bien, autofinanciarse, o bien, pedir una de las muchas subvenciones que da el Gobierno, como por ejemplo, la de la Generalitat de Catalunya a la que cada mes de mayo pueden aspirar las compañías de teatro pertenecientes a la Unión Europea.