Pasos para hacer una auditoría de sistemas

La auditoría se centra en evaluar la eficiencia y eficacia del modo que se opera y por lo tanto poder tomar decisiones para corregir errores o incluso mejorar la actuación.

En una auditoría hay varias etapas distintas. En este caso hay que puntualizar la de sistemas y sus clases, así como los pasos que hay que seguir para su realización y obtener un resultado lo más óptimo posible. Entre los más característicos está la exploración, planteamiento, supervisión, ejecución, informe y seguimiento.

Qué es una auditoría de sistemas

La de sistemas se puede definir como la evaluación y revisión de los controles, equipos de cómputo, su seguridad, utilización, eficiencia y procedimientos de informática. Todo ello tiene un fin que no es otro que servir para tomar decisiones por medio de un señalado de cursos que son alternativos (logrando una utilización más eficaz).

 

El examen que realiza un contador público para calcular el procesamiento electrónico y sus resultados, lo cual le da al auditor la ocasión de realizar un trabajo mucho más calado sobre las actividades. El que realiza la auditoría puede envolver actividades más allá de lo mercantil, incluyendo la operacional y financiera.

Los pasos a seguir

En la exploración se hace el examen previo que se va a realizar en el proceso. Sus resultados permiten realizar la selección y las materias sobre las que se va a realizar el estudio. En el planteamiento se define la estrategia de la auditoría. Hay que definir las tareas y temas que se han de ejecutar, nombrar a los especialistas y la fecha de inicio y terminación.

 

Una vez llegada a la supervisión se asegura los objetivos de calidad que se vayan a cumplir. Asimismo, se garantizará que las normas de la auditoría se cumplan, por lo que todos los miembros deben de comprender todo. Normalmente se realizan dos niveles. En la fase de ejecución se recaba las pruebas que proponga el auditor y en la de informe se formalizará el documento de resultados y estos son llevados al máximo nivel directivo que tenga la entidad.

 

Ya por último está el seguimiento, que no es más que los resultados que han dado la auditoría. Estos pueden ser buenos o malos. En recomendable que pasados unos seis meses o incluso el año se vuelva repetir para ver el cumplimiento de las anomalías detectadas.