Pasos para tramitar una orden de desalojo

Antes de tramitar una orden de desalojo conviene reunir todas las pruebas necesarias contra el inquilino, ya que en la actualidad es este quien tiene más garantías legales de permanencia.

Tramitar una orden de desalojo no es un paso sencillo ni una decisión fácil de tomar pero debe realizarse cuando la situación llega al extremo y los inquilinos no quieren desalojar la vivienda por voluntad propia ni tienen intenciones de pagar sus deudas a los propietarios.

Pruebas necesarias

  • Para comenzar a tramitar una orden de desalojo, es necesario reunir algunas pruebas que serán solicitadas en el momento de presentar el trámite. En primer lugar tener un contrato de arrendamiento y demostrar el no pago de los meses necesarios para el desalojo que varían de acuerdo a cada país, en general suelen ser 5 meses para poder dar como válida una orden de desalojo.
  • También será necesario llevar testigos que demuestren la intención del propietario de llegar a un acuerdo de buena manera con el inquilino antes de llegar a esta desagradable circunstancia. Es bastante considerable que ese testigo sea un vecino del lugar que pueda dar prueba del tiempo que el inquilino lleva viviendo allí y de la situación en general.
  • Si el pago del piso se realizaba a través del banco, sería conveniente demostrar el no pago de los meses anteriores con copia de su cartilla bancaria avalada por su banco o si por el contrario se realizaban los pagos en efectivo con entrega de recibo a demanda de dinero, demostrar los pagos realizados por el inquilino.

Procedimiento legal

  • Una vez que se ha reunido todas las pruebas, lo que hay que realizar es acudir a la Corte de Reclamos. Lo recomendable siempre es acudir junto con un abogado que sea el representante legal y que pueda tramitar una orden de desalojo directamente en los juzgados correspondientes del domicilio en el que se encuentra el inmueble que esta arrendado.
  • Una vez que se hace la presentación de pruebas se realiza un pedido de audiencia al que tienen que acudir ambos para llegar a un acuerdo, de lo contrario se solicita al juez la orden de desalojo. Si el inquilino no hace el desalojo por voluntad propia a los 15 días, puede llegar una orden judicial y ser desalojados a la fuerza por la policía.
  • El propietario no tiene derecho a desalojar al inquilino por su propia voluntad, aunque haya ido a tramitar una orden de desalojo en su nombre, sino que debe esperar a que se cumpla el plazo para poder llamar a la policía. De cualquier manera tiene que saber que será muy difícil recuperar el dinero que se le debe pero al menos podrá volver a alquilar su inmueble nuevamente.