Pasos a seguir para cambiar la titularidad de los préstamos

Para cambiar la titularidad de los préstamos se requiere valorar la situación en la que estos se encuentran y analizar las posibilidades del nuevo titular para elegir la mejor modalidad.

Para cambiar la titularidad de los préstamos se deben cumplir varias condiciones, dependiendo de la modalidad que mejor se ajuste a la necesidad y situación del préstamo. La entidad crediticia, que en la mayor parte de los casos suele ser el banco o caja, realizará un estudio sobre la viabilidad del cambio en función de la capacidad económica del nuevo titular. En ocasiones sería incluso conveniente contar con un abogado especializado en este tipo de asuntos.

Cómo cambiar la titularidad de los préstamos
Una forma de realizar esta modificación es extinguir el crédito y abrir uno nuevo, a nombre de la persona que lo vaya a asumir. Esta es una solución que puede ofrecer el banco cuando el nuevo titular no cumple las condiciones mínimas exigidas para hacerse cargo del préstamo antiguo.

 

Otra forma habitual es la extinción de condominio o compraventa. Esta fórmula es habitual en los casos de préstamos compartidos por dos o más personas y una o más partes deciden desvincularse del préstamo. Por ejemplo, un matrimonio que adquiere una vivienda, solicita un préstamo hipotecario y deciden separarse, acordando que uno de los dos asuma el préstamo en solitario.

 

En este caso, uno de los más habituales, se debe proceder a realizar una tasación de la vivienda para actualizar el precio de la misma, y con ese dato realizar la operación de compraventa en la que la parte vendedora liquidará su parte del préstamo y la nueva asumirá una ampliación del crédito, ajustándolo al precio de mercado.

 

Cambiar la titularidad de los préstamos mediante la subrogación
Otra forma de cambiar la titularidad de los préstamos es la subrogación. Mediante la subrogación, se modifican las condiciones de un contrato en el que se sustituye a una persona bien jurídica o bien física, por otra que asumirá los derechos y/o obligaciones que constan en ese contrato. En esta modalidad se contemplan dos opciones principales: cambio de entidad financiera o por asumir obligaciones anteriormente contraídas.

 

La subrogación por cambio de entidad financiera se da en los casos de mejora de condiciones del préstamo por otro banco o caja y no implica el cambio de titulares del préstamo, sólo el de la entidad crediticia. Donde sí se procede a cambiar la titularidad de los préstamos es en la subrogación por asumir obligaciones ya contraídas.

 

Es un caso frecuente en los casos de adquisición de vivienda a un promotor que carga con un préstamo hipotecario sobre ese bien para financiar su construcción y en el momento de la venta al nuevo propietario, éste se subroga al préstamo.