Pautas para escribir un buen libro de aventuras

Elegir los protagonistas, crear las situaciones o elaborar la trama son algunas de las pautas para escribir un buen libro de aventuras.

La novela de aventuras se caracteriza por mezclar todo tipo de ingredientes, desde la acción, el misterio o el amor, hasta el horror o la comicidad. Hay que tener en cuenta esos distintos elementos, y saber mezclarlos y enlazarlos para crear una historia interesante. Sn embargo, el resultado no se basa solamente en esto. Es necesario seguir ciertas pautas para escribir un buen libro que resulte inolvidable.

El protagonista, algo esencial

  • Lo primero será definir al protagonista o protagonistas. Puede tratarse de un grupo de amigos o de una sola persona, sea mujer u hombre, niño o anciano.

 

  • Lo importante es que cuente con la complicidad del lector, y para ello es imprescindible elaborar un pequeño perfil psicológico del personaje y plasmarlo en la obra, junto con las motivaciones que le llevan a comenzar la aventura: venganza, deseo de libertad, etc. Esta es una de las principales pautas para escribir un buen libro, sea de aventuras o de cualquier temática.

 

El desarrollo, un despliegue de imaginación y talento

  • Una vez definido el protagonista llega el momento de escribir la trama. Entre las pautas para escribir un buen libro hay que tener muy en cuenta los motivos que llevan a ese personaje a actuar como lo hace. La historia puede estar contada por el propio protagonista o por un narrador.

 

  • Aquí es donde deben entremezclarse los diferentes elementos, y donde el personaje principal interactúa con otros, que pueden ir dibujando el resto de la trama. Algunas de las situaciones más comunes presentan a algún amante que genera el trasfondo amoroso; o al clásico enemigo que intenta frustrar los planes del protagonista; o un asunto sin resolver que los personajes intentan solucionar a lo largo de toda la historia.

 

El gran final

  • Una de las más fundamentales pautas para escribir un buen libro es dar gran importancia al final. Puede ser como desee el autor, pero debe dejar al lector satisfecho con el libro.

 

  • Es sin duda la parte más difícil, porque se atan los cabos sueltos de toda la obra, se resuelven todas las dudas, o al menos las principales, y se decide qué ocurre al final con el protagonista. Aún así, siempre es bueno dejar algo a la imaginación del lector, no cerrarlo todo definitivamente.