Pautas a seguir para escribir un discurso informativo

Un buen discurso informativo ha de escribirse pensando en el público presente, el lugar donde será pronunciado y el tiempo de exposición del que se dispone.

Un discurso informativo debe estar elaborado de forma que de información útil y eficaz, el contenido debe ser veraz y honesto, así como captar la atención de su destinatario. Por ello, es indispensable tener en cuenta el público al que va dirigido, puesto que no es lo mismo dirigirse a profesionales de un ámbito concreto, que a un público general. Así se debe escoger el lenguaje adecuado para cada público y situación.

El contenido y la estructura del discurso
Lo primero que hay que plantearse a la hora de escribir un discurso informativo es seguir la pauta periodística de las 5 preguntas. Es decir, el discurso debe responder a las preguntas sobre qué, quién, dónde, cuándo, y por qué. Las respuestas a estas preguntas se deben colocar en la entradilla, o primer párrafo, resumiendo así el contenido del discurso.

La información además debe colocarse según la técnica de la pirámide invertida, es decir, lo más importante al principio, para llamar la atención, y lo menos relevante al final. Así, si a lo largo del discurso se pierde la atención del lector o destinatario, nos aseguramos de que haya captado la información principal y más importante.

Las técnicas estilísticas
Todo discurso informativo debe contar con las premisas de la veracidad, la claridad y la concisión. En cuanto a la verdad, un requisito indispensable es la honestidad a la hora de escribir. No se pueden mencionar datos falsos o informaciones que no estén correctamente contrastadas, es preferible indicar que no se tienen los datos antes que falsearlos.

La claridad también es fundamental. Puesto que la función de un texto informativo es llegar a su destinatario, el discurso debe estar elaborado de forma que no confunda al lector. No son por tanto recomendables expresiones muy técnicas o específicas, así como tampoco lo es utilizar un lenguaje farragoso o complicado.

Cuando hablamos de concisión nos estamos refiriendo a no irse por las ramas. Es importante no desviarse de la cuestión principal, ceñirse al tema y tener siempre presente de cuánto tiempo disponemos para hacer nuestra presentación y no vernos obligados a terminarla quedándonos a medias.