Pekín: guía para viajar a la ciudad prohibida

Pekín es un centro de belleza. Desde allí se pueden recorrer lugares que sorprenden tanto por su belleza como por su historia. Sin duda alguna, el visitante se sumergirá en una experiencia surreal.

Si se decide viajar a China, se decide adentrarse en un mundo nuevo, mágico y único. Pekín alberga destinos que van más allá de la imaginación, entre ellos la Ciudad Prohibida, la Gran Muralla China, las Tumbas Ming, el Templo del Cielo y muchas más obras declaradas Patrimonios de la Humanidad.

La Ciudad Prohibida

En Pekín, sin duda, una de las atracciones más prometedoras es conocer la Ciudad Prohibida, lugar que fue el palacio imperial de la Dinastía Ming y Qing. Este palacio, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, fue construido en el 1400, y es un inmenso complejo que abarca 980 edificios y casi 9 mil habitaciones. El nombre deriva de que no se podía ingresar ni salir de la ciudad sin permiso del emperador.

 

Para finalizar la majestuosa obra se necesitaron más de un millón de obreros. Muchos de los materiales que fueron utilizados incluyen piedras y maderas preciosas. Los salones principales tienen suelos hechos con oro y los grandes bloques son de mármol.

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Pero además del recorrido por la majestuosa Ciudad Prohibida, los visitantes que llegan a Pekín pueden conocer la moderna ciudad y visitar otro Patrimonio de la Humanidad como lo es la Gran Muralla China, una fortificación que se construyó entre el siglo V antes de Cristo y finalizó en el siglo XVI. Su altura es de siete metros y el ancho de cinco metros. Se calcula que durante su construcción murieron alrededor de diez millones de trabajadores, por lo cual es considerada uno de los más grandes cementerios del mundo.

 

A 50 kilómetros de Pekín se pueden conocer las Tumbas de Ming. Allí descansa más de una decena de emperadores de la dinastía Ming y varias emperatrices y cortesanas. También declaradas Patrimonio de la Humanidad, estas tumbas parecen palacios construidos según las reglas del Feng Shui.

 

Entre otras obras majestuosas, se puede conocer el Templo del Cielo, el Palacio de Verano y el Museo del Hombre en Pekín en Zhoukoudian. Definitivamente, el tiempo no va a ser suficiente para recorrer todo lo que ofrece.