Primeros pasos para saldar una deuda

Cómo conseguir saldar una deuda fácilmente y de forma paulatina aplicando sencillos pasos que también te ayudarán a no contraer nuevas deudas

Saldar una deuda que parecía muy sencilla de cubrir al principio puede convertirse en algo muy gravoso y molesto en su economía. En realidad, puede suceder que no sepa cómo hacer ni de dónde sacar el dinero para poder deshacerse de ella. Estos consejos, juntos o combinados, le ayudarán a saldar una deuda en el plazo más breve posible.

En primer lugar, no generar más deuda
Hay que resistir a la fácil trampa de la tarjeta de crédito. Recuerde que para saldar una deuda, es importante que no nos endeudemos más. Intente deshacerse de todas las tarjetas de crédito que posea, lo cual no significa necesariamente romperlas. Dejar las tarjetas de crédito en casa es una buena opción, pues tendrá la tranquilidad de saber que las posee en caso de necesidad, pero comprobará cómo esa necesidad no se plantea casi nunca y se podrá adaptar a sus ingresos.

Si tiene un gran volumen de gasto con tarjeta de crédito que prácticamente se lleva la totalidad de los ingresos, este primer paso no lo podrá hacer en un solo mes, sino que deberá hacerlo paulatinamente. No podemos olvidar que a pesar de su inofensiva apariencia y comodidad de uso, la liquidación de la tarjeta de crédito también supone saldar una deuda en sí misma.

Señalaremos un fácil ejemplo ilustrativo: el de una persona que ingresa 1.000 € al mes y su gasto de tarjeta sea de 800 €. La metodología a seguir es intentar sobrevivir con los 200 € restantes el máximo número de días posible antes de volver a utilizar la tarjeta. Cuando se encuentra sin efectivo y sólo en ese caso, deberá volver a utilizar la tarjeta, pero siempre ciñéndose a los mínimos imprescindibles. Utilizando este método, podrá comprobar como el gasto en tarjeta disminuye mes a mes hasta llegar a cero.

Ahora ya estamos listos para saldar una deuda
Solamente se trata de planificación y un último empujón para ahorrar un poco. Eso nos permitirá saldar una deuda en un tiempo récord.

Este paso es mucho más sencillo que el anterior. Consiste en asignarse una cantidad mínima para cubrir los gastos de bolsillo de la semana. Siempre será la misma cantidad y debe ser firme en no sacar dinero más que una vez a la semana. Debe ser una cantidad realista, pero la mínima imprescindible, para sobrevivir.

La primera semana será un poco dura y quizá deba acomodar la cantidad asignada inicialmente, incrementando un poco la asignación semanal. No se preocupe si esto sucede. Es mejor ser constante en los gastos y cumplirlo a rajatabla, que no volver a caer en el desequilibrio.

Después de un mes con este sistema, descubrirá cómo saldar una deuda está a su alcance, pues tendrá un dinero remanente en el banco cuando vuelva a tener tus ingresos periódicos. Este dinero lo destinará a saldar la deuda parcialmente. Y al mes siguiente, vuelta a empezar hasta su total liquidación.