Prueba del VIH: por qué es importante realizársela.

Hacerse la prueba del VIH es la mejor forma de garantizarnos una vida sexual sana, además de reducir los riesgos de contagio y aumentar la calidad de vida en el caso de ser sero positivo.

El VIH es un virus que en humanos causa el SIDA. Esta patología comienza con la infección localizada de macrófagos y una población de linfocitos. Una vez producida la infección, se disemina sin dar apenas sintomatología, por lo que es importante realizar la prueba del VIH en caso de haber tenido riesgo de contacto.

Cómo infecta el virus

Existen dos tipo de VIH, el VIH-1 y el VIH-2. Aunque ambos son muy similares, el primero es más infeccioso que el segundo y es el que causa la mayoría de las patologías en el mundo. Fue descubierto en la década de los ochenta, siendo sus principales vías de transmisión la sexual y por contacto con sangre infectada. 

 

Cuando se transmite por contacto sexual, el virus se integra en las células de las mucosas, produciendo una infección focalizada. El microorganismo infecta a las células del sistema inmune que nos protegen contra las enfermedades. Por ello, cuando el virus entra en el organismo, una población de este sistema llamado macrófagos y linfocitos acuden a ese foco y son a su vez, infectados por el virus.

 

En este estadío de la enfermedad, el individuo siente unos días de debilidad y puede manifestarse con fiebre, por lo que se puede confundir con una simple gripe, ya que también dura pocos días. Después aparece el periodo ventana, en el que el virus se transmite pero no se manifiesta en sangre, por lo que es especialmente importante realizarse la prueba del VIH para paliar la patología.

 

 

En qué consiste la prueba del VIH

El periodo ventana dura aproximadamente de dos a ocho semanas desde que se ha entrado en contacto con la enfermedad o se ha mantenido una relación de riesgo. Sin embargo, el tiempo varía con la persona y puede prolongarse hasta tres y seis meses. La prueba del VIH se puede realizar en centros de planificación familiar, en centros médicos o especializados en ETS.

 

La prueba del VIH se realiza mediante el pinchazo con una lanceta de un dedo para obtener la muestra de sangre o a través de la orina o la saliva. La presencia del virus se detecta a través de anticuerpos contra la enfermedad. Realizársela lo antes posible conlleva que se realice un seguimiento médico, el acceso a un tratamiento eficaz y aumenta la supervivencia.