Qué comer para tener una piel sana

El cuidado para una piel sana no es solo cuestión de cosmética, una alimentación rica en vitaminas y ácidos grasos monoinsaturados puede tener efectos antienvejecimiento milagrosos.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, debido a que se renueva constantemente requiere continuos nutrientes esenciales, lo que implica una buena alimentación que al no realizarse adecuadamente, afectaría su aspecto y crecimiento. Por tal, una piel sana es la que está constantemente hidratada y recibe los nutrientes que potencian su bienestar.

Nutrientes Básicos

  • Entre las vitaminas más importantes para mantener una piel sana se encuentra la vitamina A, que es indispensable en la formación de los tejidos y con gran efecto antioxidante, es decir previene el envejecimiento de la piel. La vitamina A se encuentra en mayor cantidad en la zanahoria, calabaza, espinacas, tomate, en frutas como el melocotón, cereza y melón.
  • La vitamina C, además de ser una buena fuente de antioxidantes, aumenta la producción de colágeno, cuyo beneficio en la piel es mantenerla tersa y sin arrugas. La forma más efectiva de obtener la vitamina C es través del consumo de verduras frescas sin que hayan sido cocidas, en los cítricos como la naranja, toronja y limones.
  • El consumo de alimentos que contienen vitaminas del grupo B, contribuyen directamente en el proceso de renovación celular, resaltando entre ellas el ácido fólico o más conocida como vitamina B9 que se encuentra en las verduras de hoja verde. El selenio y el zinc también contribuyen a prevenir el envejecimiento de la piel y la renovación celular, se encuentran en mayor cantidad en la carne, huevo y pescado.

La hidratación y grasas saludables

  • El consumo de agua influye mucho para lograr una piel sana, siendo necesario el consumir dos litros de agua a lo largo de todo del día para que esté perfectamente hidratada. Un beneficio adicional de la hidratación es que se eliminan las toxinas con mayor facilidad.
  • Entre las grasas saludables que mantienen la piel sana y tersa, se tiene a los ácidos grasos monoinsaturados que se encuentran en el aguacate y el aceite de oliva. También se recomienda el consumo de ácidos grasos poliinsaturados que se presentan en aceites de semillas, en el pescado azul y en los frutos secos.