Los peligros de las cenizas volcánicas en los motores aéreos

Cuando un volcán entra en erupción, la ceniza volcánica expulsada al exterior tiene efectos catastróficos en los motores de los aviones.

Para comprender mejor la situación, es importante tener en cuenta que la ceniza volcánica expulsada está formada por minerales y rocas de muy pocas dimensiones, prácticamente milímetros de diámetro, que salen desde el interior del volcán en forma de magma. Las cenizas volcánicas más peligrosas y que más afectan a los motores de los aviones son las que ocurren dentro de un glaciar, ya que la lava expulsada al exterior se mezcla rápidamente con el agua fría formando pequeños cristales. Son como cuchillas para los motores aéreos.

Consecuencias para los motores aéreos
Cuando la ceniza volcánica entra en contacto con los motores de los aviones, esta abrasa los reactores desgastando su mecanismo interno. Las partículas en suspensión de la ceniza ocupan mucho volumen, lo que hace reducir considerablemente el oxígeno de la atmósfera, y, en consecuencia, puede parar los motores en seco cuando están en funcionamiento.

 

Esta reacción provoca que las compañías aéreas suspendan todos sus vuelos cuando prevén el paso de la nube de ceniza volcánica y para evitar así una gran catástrofe si alguno de sus aviones entra en contacto con ella. Las compañías aéreas no son las únicas afectadas, ya que los pasajeros también se quedan en tierra. Esto provoca grandes pérdidas a las compañías y un colapso en la circulación aérea. Gracias a las nuevas tecnologías, se están desarrollando nuevos motores con mecanismos distintos de combustión, lo que hace que la ceniza volcánica no les afecte y, además, que sean más ecológicos, rápidos y seguros.

El Medio Ambiente también sufre sus efectos
La ceniza volcánica es una fuente de contaminación para la tierra. Está compuesta de agentes contaminantes que son expulsados a la atmósfera y que son devastadores para los ecosistemas cercanos a la catástrofe. También se han descubierto sus efectos en poblaciones alejadas al lugar del siniestro.

 

Los efectos más inmediatos y los más visibles son el oscurecimiento de la atmósfera y la bajada drástica de las temperaturas en las zonas afectadas. También se ha descubierto que, tras las erupciones de los volcanes, han sido afectados organismos que residen en las zonas próximas al lugar del siniestro, como por ejemplo, insectos, invertebrados o peces. Todos ellos dañados seriamente en sus sistemas pulmonares y respiratorios.

 

La colaboración entre vulcanólogos, químicos, físicos, meteorólogos, agrónomos y profesionales de la salud de distintos países, es fundamental para mitigar los efectos de la ceniza volcánica en las erupciones de los volcanes.