Qué hacer para obtener la excelencia acadadémica universitaria

La excelencia académica es un grado alto dentro del mundo universitario, que supone el reconocimiento como estudiante de nivel y cualidades superiores a los demás.

Un alumno que consigue que se le conceda la excelencia académica no logra solamente la exención de las tasas en el curso posterior, si no que recibe el reconocimiento al esfuerzo y dedicación en los estudios, para así lograr estimularle para que mantenga el nivel académico, y además sirva como ejemplo a seguir para sus compañeros.

Estudio diario y meticuloso

  • Si se desea conseguir la excelencia académica se debe estudiar diariamente y mantener un riguroso calendario de tareas. Lo idóneo es dedicar media hora de estudio personal por casa hora de clase recibida. Aunque en apariencia estudiar media hora cada día durante cinco días sea equivalente a estudiar dos horas y media un solo día, ésto no es cierto, pues el estudio diario favorece la asimilación de los conceptos.
  • Al estudiar surgen dudas acerca de la materia estudiada, y si se estudia a diario, éstas dudas pueden ser consultadas con el profesor en la clase siguiente, lo que facilita la asimilación de los nuevos conocimientos recibidos durante dicha clase.
  • Para facilitar el cumplir el estudio diario la mejor manera es buscar un lugar tranquilo dónde estudiemos sin distracciones, con suficiente luz y sin ruidos ni interrupciones.

Realización de proyectos

  • Las facultades ofertan para los alumnos diversos proyectos de investigación dónde pueden apuntarse para conseguir créditos de carácter optativo o de libre elección. Si se elige un proyecto adecuado a nuestro interés particular, es decir, del área en el cual nos queremos especializar, y trabajamos en él con gran interés, podremos obtener un proyecto calificado con la nota máxima, que contribuirá a que se nos conceda la excelencia académica.

Revisión de exámenes

  • El sistema de notas en las que se evalúa la excelencia académica suele ser la puntuación en base cuatro. En ella puntúa con un uno la nota comprendida en base diez entre 5,0 y 6,9, con un dos, si se obtiene entre 7,0 y 8,9 puntos, son un tres si el resultado sobre diez oscila entre 9,0 y 9,9 y si la puntuación es de 10, se consigue el cuatro.
  • Este sistema de medida origina caídas en la puntuación ,que pueden ser claves a la hora de obtener la excelencia académica, pues mientras que una nota de dos se compensa con un cuatro, una nota de uno es muy complicada de elevar. Por ello, si en el acta provisional se figurase con una nota que roce la puntuación siguiente, como por ejemplo un 6,9 que figuraría como un uno en base cuatro, es adecuado revisar el examen para poder redondear la nota al alza, y así pasar a tener un dos, pues se comete menor error al redondear 6,9 hasta 7 que hasta 5.