Qué ocurre con los esqueletos de los animales

Muchos esqueletos de los animales de hace millones de años se han conservado gracias a la fosilización, un proceso complejo que convierte en piedra los restos de animales fallecidos.

Tras la descomposición de un animal muerto, lo único que queda de éste es su esqueleto. En condiciones óptimas, y tras millones de años, dichos esqueletos pueden convertirse en fósiles que son de gran ayuda a la hora de estudiar y entender las especies animales que poblaron el planeta Tierra en la antigüedad. La paleontología es la ciencia que se ocupa de estudiar la historia de la vida en nuestro planeta a través de los restos fosilizados de conchas, caparazones y esqueletos de los animales.

Qué son los fósiles
Un fósil se define como cualquier resto de un organismo o animal del pasado que se ha conservado hasta la actualidad debido a su mineralización. Esta mineralización es la causante de que dichos restos hayan quedado petrificados en la roca o corteza terrestre durante miles o millones de años.

 

Cuando un organismo muere, es fácil que sus restos se repartan debido a los elementos externos, como el agua, o el viento. Si este organismo es enterrado por los sedimentos de forma rápida, aumentan las probabilidades de que fosilice. Los esqueletos de los animales, al contener más cantidad de materia mineral, son más proclives a conservarse como fósiles, a diferencia de los tejidos blandos, como la carne, ya que ésta se descompone rápidamente por la acción de las bacterias.

Procesos de fosilización

  • No siempre los esqueletos de los animales terminan siendo fósiles, pues la probabilidad de fosilización depende de muchos factores, como la composición química del organismo, del tipo de suelo o agua en el que éste repose y de otros factores relacionados con los elementos externos, como el clima.
  • Cuando las condiciones son favorables, se produce la mineralización de los restos del animal, es decir, la conversión de éstos en piedra. La carbonatación es el proceso más común de fosilización, en el que los restos duros son sustituidos por carbonato cálcico o calcita, el mineral más común en las rocas sedimentarias.
  • La fosfatación se produce mayormente cuando los restos son dientes o esqueletos de los animales, añadiéndose al fosfato cálcico de estos huesos, un aporte de carbonato cálcico del sedimento.
  • Los fósiles de dinosaurio resultan los más impresionantes de todos los tipos de fósiles existentes, por ser los esqueletos de los animales más grandes encontrados. No obstante, el 95% de los restos fósiles encontrados hasta ahora, así como los existentes en la Tierra, responden a animales marinos invertebrados.