Quedlinburg: el tiempo detenido en forma de casas de madera

Para quienes son amantes de la historia y arquitectura medieval, el pequeño pueblo alemán de Quedlinburg es parada obligada.

El pequeño pueblo medieval de Quedlinburg, ubicado en el majestuoso paraje de las montañas de Hartz al este del país, constituye uno de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura de los siglos XVI y XVII, ya que sus 1.200 casas construidas con entramado de vigas hacen de ella un lugar con un encanto dificilmente repetible en otros lugares.

Patrimonio de la Humanidad

La villa de Quedlinburg, con poco más de 22.000 habitantes censados, es una de las ciudades alemanas ubicadas en la lista de lugares Patrimonio de La Humanidad. El encanto de sus pequeñas calles y sus casas de variados colores, milimétricamente restauradas, hacen que la mejor opción en Quedlinburg sea dedicarse a pasear, disfrutar y recorrer los espacios públicos como la plaza del mercado o sus pasadizos, para contagiarse de su encanto.

Lugares que deben visitarse

La historia de Quedlinburg se remonta al siglo X. Entre los edificios que merecen una visita más detenida están el Castillo del pueblo y la Colegiata de la Iglesia de San Servatius, donde se encuentran enterrados el primer rey alemán Enrique I y su esposa Matilde. Otros lugares dignos de mención y paso obligado para los amantes de la historia son el tesoro dela catedral y la cripta de San Wigbert, ejemplos majestuosos de la arquitectura románica y el legado del dominio del imperio sajón en la zona.

 

Quedlinburg cuenta con una amplia red de pequeños hoteles, albergues y habitaciones en alquiler en el centro histórico, que se encuentran a disposición de los turistas. Además, ofrece exposiciones permanentes y temporales de pintura y otros artes en sus edificios históricos, así como diversas rutas especializadas en arquitectura, o mezcladas con senderismo y contacto con la naturaleza que rodea a este municipio.

 

En definitiva, el pueblo de Quedlinburg ofrece al visitante una dosis de majestuosidad, historia, naturaleza y elegancia, combinada con una amplia gama de servicios y comodidades, que hacen que su visita sea altamente recomendable para quienes deciden pasar sus vacaciones en Alemania.