Receta para cocinar champiñones al ajillo

Los champiñones al ajillo son una excelente guarnición para acompañar tanto pescado como carne, y es que gracias a su sabor puede combinarse con cualquier plato.

Los champiñones son un ingrediente bastante fácil de combinar, y es que cuenta con un sabor suave capaz de aliarse con carnes, pescados, huevos, queso y un largo etcétera. Los champiñones al ajillo sólo son una muestra de la versatilidad de este alimento, que hará quedar bien a cualquier anfitrión.

Ingredientes necesarios

Para elaborar esta suculenta guarnición de champiñones al ajillo será necesario conseguir un kilo de champiñones, cuatro dientes de ajo, una cucharada de perejil, cuatro cucharadas grandes de aceite de oliva, el jugo de un limón y la sal y pimienta al gusto del cocinero.

 

Existen variantes de esta receta en las que se usa pimienta negra, pimentón y en general cualquier otro tipo de especia. Lo cierto es que cocinar siempre resulta bastante personal, por tanto será cuestión de gustos, si el comensal o cocinero tienen predilección por alguna especia en concreto se podrá añadir sin problema.

Preparación paso a paso

El primer paso para cocinar champiñones al ajillo será cortar debidamente los champiñones. Para ello se debe quitar el tallo a los mismos, lavarlos correctamente (para quitarles todos los restos de tierra), escurrirlos bien (teniendo en cuenta que los champiñones son esponjosos y chupan bastante agua) y cortarlos en cuartos, o bien en finas láminas.

 

A continuación se tomarán los ajos y se cortarán tres de ellos, reservando el cuarto, en láminas muy finas poniéndolos a juego medio para dorarlos un poco. Previamente se debe haber rociado los champiñones con el jugo de limón y reservarlos en un recipiente.

 

Una vez se tengan los ajos dorados, será el momento de incorporar los champiñones. Aún al fuego se bajará este para que poco a poco los mismos vayan perdiendo el jugo. Así el agua y el caldito creado por el jugo de limón se irán evaporando hasta que queden un poco tostados junto al ajo. Concluido este paso se salpimentarán al gusto y ya estarán los champiñones al ajillo listos para servir como guarnición o entrante.