Receta para hacer ravioli como una nonna italiana

Hacer ravioli en casa como manda la auténtica tradición italiana no es imposible, sólo hay que saber que, al igual que en la pizza, el secreto está en la masa.

Harina, huevos, aceite, agua, sal y algo de esmero; no se necesita más para conseguir una de las recetas favoritas de los italianos, esa que todos piden a las "nonnas" --sus abuelas-- cuando van de visita al pueblo. Sin tener que viajar al corazón de la Toscana, hacer raviolis caseros como manda la tradición está al alcance de cualquier foráneo.

Masa para cinco raciones
Medio kilo de harina común, cuatro yemas de huevo, una cucharada de aceite, agua tibia y una cucharadita de sal. El proceso de hacer raviolis comienza en una mesa donde se coloca la harina en forma de volcán, de tal manera que en el centro se colocan las yemas, el aceite, la sal y el agua tibia (cinco cucharadas aproximadamente).

 

Luego se comienza a amasar pacientemente con los dedos integrando la totalidad de los ingredientes hasta obtener una masa que sea manejable y que no se pegue a los dedos, sino que por el contrario, al amasarla se despegue de las manos y de la mesa con facilidad. Ese será el punto ideal de la masa.

 

Una vez que la masa esté en este punto se envuelve en una bolsa plástica y se deja reposar durante media hora. Cuando la masa para hacer raviolis haya reposado, se coloca en la mesa y se divide en varias partes para poderla estirar con facilidad, se toma una parte y se comienza a estirar con un rodillo hasta que quede bien delgada, luego se hace lo mismo con el resto de partes.
 

Darle forma a los ravioli
Para hacer ravioli, con un cuchillo se comienzan a cortar rectángulos de masa del tamaño que desee y se rellenan con los ingredientes preferidos (pollo, carne, ricotta, jamón, nueces, queso o cualquiera que nos apetezca). Se cierra la masa con los dedos o con la ayuda de un tenedor y luego se pasan por un poco de harina para que cuando se cocinen no se abran.

 

Por último, para no sólo hacer los ravioli pero también saborearlos, se coloca una olla con agua, aceite y sal al fuego, cuando este bien caliente el agua se ponen todos los ravioli durante un tiempo de veinte minutos aproximadamente. Se sirven en una fuente y se acompañan con la salsa que mejor complemente al relleno de los raviolis.