Recetas de verano: cómo preparar un gazpacho andaluz

El gazpacho andaluz es un plato sano y nutritivo típico de la España estival, que lo mismo sirve de refresco entre horas, que de plato único para una comida ligera.

Para elaborar un rico gazpacho andaluz sólo debemos disponer de los ingredientes necesarios de la mejor calidad y un poco de imaginación. Esta bebida contiene elementos básicos comunes a todas las variantes existentes, pero es una receta que queda abierta a la utilización de numerosos ingredientes distintos y originales.

Preparación

Para elaborar el clásico gazpacho andaluz para cuatro personas dispondremos de un kilo de tomates rojos, como por ejemplo de rama o de pera, un pimiento verde y uno rojo italianos, un pepino, ajo al gusto, aceite de oliva, vinagre de vino blanco, media barra de pan del día anterior, agua y sal. Todos estos ingredientes podemos utilizarlos al gusto y utilizar la cantidad que consideremos necesario.

 

Esta es una bebida que se sirve más bien líquida de diferente textura al salmorejo, aunque la espesura dependerá de la cantidad de pan utilizado. Pondremos todos los ingredientes cortados sin pelar en un bol, incluido el agua, añadiendo, de momento, poca cantidad de sal, aceite, ajo, vinagre y pan, pudiendo añadir más cantidad al final.

 

Batiremos todo junto e iremos sumando más cantidad de ingredientes según veamos necesario. Cuando tengamos la textura y el sabor deseado, lo más conveniente es pasarlo por un pasapurés para que la textura quede muy fina y sin grumos.

 

Truquillos del auténtico gazpacho

El gazpacho andaluz también tiene otra variante muy común que es la madrileña, a la cual se le añade cebolla picada junto con el resto de ingredientes. Otra variante muy utilizada es añadirle comino a las hortalizas. Con esto se consigue un sabor especial.

 

 

La receta auténtica conlleva un truco a la hora de servir el gazpacho. Esto es, se sirve el gazpacho en un cuenco muy frío, añadiéndole trocitos cortados muy pequeños de cebolla, pepino, tomate, pimiento, dados de pan, huevo duro y, en algunas ocasiones, alguna fruta, como por ejemplo, uvas, melón o manzana. También hay quien acompaña el gazpacho con trocitos de sandía bien fría, lo cual resulta muy refrescante.