Recetas para hacer refrescos naturales en casa

Existen múltiples recetas caseras para preparar unos apetitosos refrescos naturales con los que podrás hacer del verano una época más llevadera

Con la llegada del verano y el consiguiente aumento de las temperaturas, debemos incrementar el consumo diario de líquidos para mantener nuestro cuerpo hidratado y poder combatir, así, el calor tan extremo de esta época del año. Una buena manera de hacerlo es mediante el consumo de refrescos naturales, más sanos, nutritivos y económicos que los solemos adquirir en el mercado.

Granizados de frutas instantáneos
Los granizados son una bebida ideal para aliviar los efectos del calor. Además, pueden ser de cualquier tipo de fruta y son muy fáciles de preparar. Para elaborar estos refrescos naturales de forma inmediata sólo hay que mezclar medio kilo de la fruta deseada con el zumo de un limón, 250 gramos de azúcar y 250 mililitros de agua; triturarlo todo con la batidora y servirlo en una copa con hielo picado.

Batidos para todos los gustos
Los batidos son otro tipo de refrescos naturales que también se pueden elaborar con la mayoría de frutas, aunque no son aconsejables las que tienen un alto contenido de agua, como el melón o la sandía. Igualmente son deliciosos los de chocolate, los de vainilla o los de café y su preparación es similar en todos los casos. Para hacerlos, sólo hay que mezclar en la batidora medio litro de leche con tres bolas de helado del sabor del batido que queramos preparar, y servirlo en un vaso alto con unos cubitos de hielo y un poco de nata montada por encima para decorar. Si el batido es de frutas, puedes añadir a la mezcla algunos trozos de dicha fruta y triturarlo todo, tendrá un sabor más intenso.

El clásico té helado
El té helado se ha convertido en la bebida típica del verano y es otro de los refrescos naturales que podemos elaborar artesanalmente y en pocos minutos. Para hacerlo, calentaremos medio litro de agua, sin que llegue a hervir, e introduciremos tres bolsitas de té durante tres minutos hasta que infusionen. Se le añade una cucharada sopera de azúcar y medio litro de agua fría, y se guarda en la nevera. Cuando la mezcla esté fría, se le agrega el zumo de un limón y, si queremos darle un sabor distinto, trozos de melocotón y menta bien picada.