Relaciones de pareja: la importancia de tener un espacio propio.

La confianza, el respeto hacia la persona y su intimidad son claves en una relación; manteniendo su espacio propio evitaremos conflictos y malinterpretaciones originadas por los celos.

En las relaciones, es habitual querer pasar tiempo juntos, compartir aficiones, amigos y confidencias. Sin embargo, en ocasiones querer acercarnos más de la cuenta a nuestra pareja, puede provocar su rechazo o que estemos atentando contra su intimidad por no respetar su espacio propio.

Aprendiendo a acercarse poco a poco
En el noviazgo, a parte de pasar tiempo juntos y sentirnos bien con la otra persona, también se adquiere confianza en la pareja al irse conociendo poco a poco. Por lo que, para respetar el espacio propio de nuestra pareja, debemos saber escucharla y dejar que ella confíe en nosotros sin presionarla.

 

Para ello, nunca deberá de parecer que siempre queremos saber más de la cuenta, que estamos tras sus pasos o llamarla continuamente para saber dónde se encuentra y qué es lo que está haciendo. Deberemos escucharla cuando quiera hablar, respetando su palabra y aportando nuestra visión, intentando siempre ser objetivos y no condicionar sus actos.

 

De esta forma, se conseguirá que la pareja aborde temas cuando se sienta cómoda para comentar algo acerca de ellos y así, afianzar la confianza y el respeto mutuo. De lo contrario, se sentirá presionada y, si es introvertida, se cerrará a nosotros por no respetar su espacio propio, obteniendo como resultado, el efecto totalmente contrario.

La empatía
Todos tenemos un día difícil en el que no nos apetece cuestionen todos nuestros actos o que nos aborden continuamente sin dejarnos un rato a solas. Cuando se conoce a la pareja y su lenguaje corporal, se conocerá también cuando esta precisa de espacio propio para relajarse con tranquilidad.

 

En ocasiones se puede confundir la presión ejercida en el otro como preocupación por su estado de ánimo. En ese caso, debemos de ser empáticos y cuestionarnos si a nosotros mismos nos gustaría que nos molestaran en una situación semejante. Si la respuesta a la cuestión es afirmativa, se deberá ser paciente y mostrar ayuda y apoyo cuando la persona esté receptiva.

Evitar ser controlador
En muchas ocasiones, la pareja puede reclamar la falta de espacio propio alegando que se está sintiendo controlada o agobiada. En ese caso, se deberá respetar su individualidad y relaciones con su entorno, teniendo en cuenta que la pareja no tiene por qué compartir todos los momentos y todas las aficiones. La situación contraria puede llevar a los celos.