Rincones con encanto en Guadalajara

Viajar a Guadalajara es sinónimo de visitar lugares llenos de cultura y encanto, que hacen a esta ciudad única a los ojos de todo el que decide ir a visitarla.

Justo en el centro de la península Ibérica, perteneciente a la comunidad de Castilla La Mancha, se encuentra la preciosa ciudad de Guadalajara, siendo portadora de algunos de los lugares con mayor encanto de toda España, gracias a sus parajes naturales y a sus edificios de estilo renacentista, entre otras muchas cualidades de las que goza esta localidad.

Parques naturales y pedanías de Guadalajara

El Barranco del Río Dulce es uno de los parajes naturales más bonitos de toda Guadalajara. Su bosque de ribera y de encinares junto con su fauna, de la que forman parte el buite y el águila perdicera, son algunos de los encantos que ofrece esta región a sus visitantes, sin olvidarse de visitar la Hoz del Río Dulce que ha sido declarado parque natural y donde se haya el mirador en honor de Félix Rodríguez de la Fuente por haber grabado varios programas de su serie "El Hombre y la Tierra" aquí.

 

Los pequeños pueblos dependientes de Guadalajara y de origen agrícola denominados pedanías, son espacios llenos de encanto que no se deben dejar de visitar al llegar a esta ciudad. Iriépal, Usanos o Valdenoches son algunos de ellos donde sus escasos, pero importantes edificios religiosos de siglos anteriores, gozan de un gran valor cultural, como la Iglesia de la Concepción localizada en la pedanía de Iriépal.

Monumentos históricos de Guadalajara

A raíz del Renacimiento, la ciudad de Guadalajara ha sido una de las ciudades españolas donde tanto nobles como hidalgos han encontrado su asentamiento. Gracias a la familia de los Mendoza, se puede disfrutar del Palacio de los Duques del Infantado, formando parte de uno de los edificios con más encanto de toda la ciudad, en el que se puede destacar el patio de los Leones junto con sus maravillosos jardines.

 

El Palacio de la Cotilla, que cuenta con una original decoración realizada a base de papel pintado chino o el palacio de Dávalos, del siglo XVI, que en la actualidad alberga la biblioteca pública, son algunos de los monumentos de los que se puede disfrutar al llegar a Guadalajara, constituyendo algunos de los rincones preferidos tanto por sus habitantes como por los turistas que se deciden a visitarlos.