Ruta por el patrimonio artístico de Girona

El patrimonio artístico de Girona se remonta a los orígenes históricos de la ciudad y está marcado por las influencias de íberos, romanos, musulmanes y carolingios.

Situada dentro de la Comunidad Autónoma de Cataluña, Girona es la capital de la provincia del mismo nombre y de la Comarca del Gironés. Fueron los romanos, hacia el año 77 a.C., quienes fundaron la ciudad con el nombre de Gerunda. La proximidad con el imperio carolingio hizo que la conquista musulmana no durase mucho y convirtió a la ciudad en la sede del Condado de Gerona. El asentamiento de la comunidad judía también influyó en la riqueza del patrimonio artístico de Girona.

Girona entre culturas

El patrimonio artístico más importante de Girona se encuentra en su casco antiguo, surgido en la época romana, que se puede recorrer a través del Paseo de la Muralla y del Paseo Arqueológico. La Judería, llamada también Call Jueu, es uno de los núcleos medievales que mejor se conserva en Europa, destacando el Centro Bonastruc Ça Porta (una antigua sinagoga transformada en un centro de estudios) y el Montjuïc, o monte de los judíos.

 

Dentro del Barrio Viejo se encuentran los Baños árabes, que se caracterizan por la belleza de su linterna cupulada superior. La Catedral, construida entre los siglos XI al XVIII, ofrece una muestra de los más importantes estilos arquitectónicos, desde el románico hasta el barroco. Situadas en la Plaza de la Catedral, se pueden visitar la Casa Pastors y la Pia Almoina.

Casas y puentes del río Oñar

El río Oñar, que divide la ciudad en dos partes, ha marcado históricamente el desarrollo urbanístico de Girona. No se conserva ninguno de los puentes medievales que unían el Barrio Viejo (orilla derecha) con el Barrio de Mercadal (orilla izquierda), aunque sí se pueden visitar los actuales, entre los que destacan el Puente de Hierro, el Puente de Piedra, el Viaducto del Ferrocarril y el Puente de Gómez.

 

Además de estos puentes, en las riberas del río Oñar se levantan unas pintorescas casas muy características de Girona, y que han sido construidas a lo largo de los siglos. Colgadas sobre el río y con sus fachadas pintadas con una paleta de colores determinada, estas edificaciones ofrecen una magnífica imagen que sorprenderá a cualquier viajero que decida recorrer esta bella ciudad de Girona.