Sembrar albahaca en casa de la forma más sencilla

Ya sea en una porción de terreno del jardín o en una maceta, sembrar albahaca es una forma sencilla de tener esta planta aromática, tan apreciada en la cocina italiana, siempre fresca en casa.

La albahaca es una planta de origen indio con hojas de un color verde intenso y flores blancas. Su uso culinario más conocido es quizá en la pasta o las pizzas, aparte de ser la base principal de la conocida salsa “pesto”. Al sembrar albahaca nos aseguramos de tener siempre a mano hojas frescas y de buena calidad para nuestros platos, además de dar un toque decorativo a nuestra cocina o balcón.

 

Cómo y dónde sembrar
La albahaca se puede cultivar en una maceta o en el jardín. Es una planta que necesita mucha humedad pero nunca un estancamiento de agua. Es preferible que la planta esté al sol, regándola aproximadamente cada tres días, sin embargo, si la tenemos en sombra, el riego puede ser semanal.

 

Lo más sencillo es sembrar albahaca a partir de semillas, introducimos una pequeña cantidad a muy poca profundidad (medio centímetro) y lo cubrimos con tierra húmeda o compost.; tardarán aproximadamente una semana en germinar. Si elegimos una tierra fértil de por sí, es mejor evitar el uso de fertilizantes, ya que estos pueden afectar al sabor final de la planta, afectando a nuestros platos.

 

Si estamos en un clima frío es aconsejable no mojar las hojas al regar, la albahaca es una planta a la que no le gusta el frío y la escarcha va a oscurecer las hojas. A partir del momento en el que la planta empiece a asomar las hojas, solo deberemos proporcionarle agua regularmente; y cuando haya crecido (20-30 centímetros) podar las hojas cada 15-20 días, para que se haga más frondosa. Cuando florezca, a menos que queramos recoger las semillas, es aconsejable cortar las flores, de este modo las hojas conservaran mejor el sabor y aroma.

Otros usos de la albahaca
La albahaca es una planta de ciclo anual. Podemos sembrar albahaca en primavera y disponer de ella hasta el invierno cosechando hojas cuando queramos. También podemos secar las hojas y guardarlas en botes cerrados para disponer de ellas todo el año. A parte de su uso en la cocina, tiene propiedades medicinales: su infusión favorece los procesos digestivos y tiene propiedades sedantes.; por otro lado, los cataplasmas de albahaca sobre la piel tienen efectos antibacterianos.