Ser más que amigos y otras utopías humanas

La eterna cuestión de si se puede ser más que amigos se descubrirá gracias al lenguaje no verbal para saber si el otro se siente atraído y abordar el tema con la mayor cautela.

Las personas necesitan disponer de una red social amplia formada por personas de ambos sexos que sepan enriquecer, comprender e intercambiar opiniones. Sin embargo, entre las relaciones con el sexo opuesto se plantea una situación de tensión cuando la intensidad de los sentimientos se confunde con los que corresponden a ser más que amigos, por lo que conocer esta situación y saber afrontarla resultará vital para preservar la amistad o iniciar una relación sentimental saludable.

Descubrir las señales

Aunque no existe ningún manual para saber si lo que la otra persona siente está más relacionado con una inclinación romántica que amistosa, lo cierto es que se puede atender, en primer lugar, a las pupilas, ya que suelen dilatarse cuando se observa a alguien por quien se siente inclinación. Asimismo, la cercanía así como el contacto físico sin razón aparente y los roces casuales son una clave nada desdeñable.

 

El comportamiento también cambiará si se quiere ser más que amigos. En este caso pueden darse cambios bruscos en el carácter. Es posible que uno de los dos se distancie voluntariamente o, al contrario, que pase cada vez más tiempo junto al otro. Asimismo, se querrán hacer más actividades juntos, crear un lenguaje común y surgirán determinados sentimientos de inseguridad que pueden ocasionar celos, antes insólitos.

La aceptación y el rechazo

En el caso de que ambos se sientan atraídos, ser más que amigos no proporcionará más que alegrías, al menos en un principio, debido a que el conocimiento entre ambos será profundo y las personalidades habrán sido ya afines antes de seducirse. Son relaciones que parten de un alto nivel de confianza pero en las que se debe cuidar el respeto por encima de todo porque, en ocasiones, el exceso de confianza obstruye la relación.

 

Uno de los mayores inconvenientes de que uno quiera que se pase a ser más que amigos es que la otra parte no se haya dado cuenta de nada o bien si que sea consciente pero no quiera abordar el tema. Lo mejor en estos casos para que la amistad no se resienta es hablarlo abiertamente con la otra parte.