Símbolos celtas: simbología y significado

Hoy en día se siguen utilizando como icono algunos símbolos celtas, cuyo origen se remonta a miles de años atrás y que han conseguido mantener su significado específico, herencia de la tradición y la cultura céltica.

Según diversos estudios, el origen del pueblo celta se remonta al final de la época de la Edad del Bronce, alrededor del año 2000 antes de Cristo, aunque consiguieron su máximo esplendor durante la Edad del Hierro. Procedían de Los Balcanes y fueron conocidos por conquistar gran parte de Europa, extendiendo su territorio de control desde el mar del norte hasta España, pasando por las Islas Británicas. Al igual que han hecho el resto de culturas a lo largo de la historia, al conquistar un territorio impusieron su idioma, sus costumbres y su religión, la cual está plagada de numerosos símbolos celtas con los que decoraban monumentos, piedras sagradas, escudos y espadas, utensilios domésticos, joyas e, incluso, sus propios cuerpos.

La espiral celta, el trisquel y la triqueta
La espiral es uno de los símbolos celtas más conocidos e importantes de esta cultura. Para el pueblo celta, la espiral no tiene principio ni final, es una continua transformación evolutiva que simboliza la vida eterna.

 

El trisquel está formado por tres espirales en movimiento, unidas entre sí por el centro, formando una especie de hélice. Según esta cultura, solo los druidas podían llevar este símbolo sagrado, que representa el inicio y el fin, el aprendizaje perpetuo y la eterna evolución. También simboliza la fusión entre el cuerpo, el alma y la mente.

 

La triqueta es uno de los símbolos celtas cuyo significado no está del todo claro puesto que se le atribuyen diversas acepciones. Para unos simboliza la vida, la muerte y el posterior renacimiento; para otros, las tres fuerzas que existen en el universo, la tierra, el agua y el fuego. Por último, también se considera que pueden representar la indivisibilidad, la igualdad y la eternidad.

El nudo celta y el awen
Muchos símbolos celtas contienen un nudo entrelazado continuo que simboliza el amor perenne, aquel que no puede deshacerse. Este símbolo se intercambiaba entre dos amantes en muestra de que su amor duraría para siempre. Representa el apoyo y la fusión de la pareja.

 

Awen es un vocablo galés que significa inspiración, aunque también es uno de los símbolos celtas más utilizados. Representa la energía que mana de los dioses hacia los seres humanos con el fin de aportarles inspiración creativa y armonía entre las cosas opuestas.

La cruz celta
La cruz celta es uno de los símbolos celtas más tardío ya que se remonta a los tiempos en que el cristianismo llegó a Irlanda. Su forma corresponde a una cruz cristiana a la que le rodea un círculo en su intersección. Se cree que fue San Patricio quien incorporó dicho círculo, ya que para los paganos simboliza el sol o la luna, de manera que de este modo vinculaba la cruz a la espiritualidad céltica y conseguía tener más credibilidad a la hora de transmitir y propagar la fe cristiana.