Sin ganas de trabajar: técnicas de automotivación

Cuando nuestra vida laboral nos deja sin ganas de trabajar, es preciso ponerle remedio para así evitar caer en la depresión.

Un empleado sin ganas de trabajar rinde poco y corre gran riesgo de ser despedido por la empresa a causa de su bajo rendimiento o por tomar decisiones equivocadas. Además, la desmotivación afecta también a su vida privada, por lo que es conveniente conocer técnicas de automotivación para poder recuperar el entusiasmo en el puesto de trabajo

Recordar la utilidad del puesto ocupado

Todos los empleos desempeñados existen debido a su utilidad de cara a la sociedad. Incluso los puestos aparentemente menos necesarios son imprescindibles para el correcto funcionamiento de la empresa. No existe tal cosa como puestos mejores o peores, sino simplemente funciones diferentes dentro de una misma compañía.

 

Por ejemplo, en un hospital un médico es quien claramente observamos que salva las vidas de los pacientes, dado que es el quien les opera, les indica el tratamiento adecuado y les receta las medicinas necesarias. Sin embargo, una persona que limpia los suelos, aparentemente cumple un papel poco relevante en el hospital y ello puede originar que se despierte cada día sin ganas de trabajar. Pero hay que tener en cuenta que en el hospital no sirve de nada operar a un paciente que acabará muriendo por infección debido a la falta de higiene del centro. Es por esto que el correcto desempeño del trabajo de limpieza es imprescindible para sanar a los pacientes.

Superación personal en el trabajo

La satisfacción de realizar un trabajo de forma correcta y eficiente es muy útil para autoanimarse cuando se está sin ganas de trabajar. El saber que, aunque otros ejerzan el mismo trabajo, uno mismo es más eficaz y que jefes y clientes están satisfechos, es un factor que eleva la autoestima personal del trabajador.

 

Proponerse nuevas metas y objetivos también es un buen método para superar el estar sin ganas de trabajar. Centrarse en mejorar y en adquirir nuevos conocimientos y actitudes laborales para así lograr nuevos logros hace que uno se sienta mejor, más animado y activo, incluso en ocasiones es conveniente estudiar una especialización o un idioma.

 

Recordar el objetivo por el se trabaja y los beneficios que se consiguen con ello también ayuda a animarse y poder superar el estar sin ganas de trabajar. Este es el caso de alguien que trabaja para mantener a su familia y darles estudios a sus hijos, lo cual no podría hacer si estuviera en una situación de desempleo.