Sugerencias para realizar eficientes planes de ahorro

Aunque los bancos y cajas ofrecen planes de ahorro variados, siempre es posible establecer uno por cuenta propia, evitando el pago de comisiones de gestión.

Conviene conocer cuáles son los planes de ahorro que ofrece el mercado, incluyendo sus condiciones y penalidades en caso de reembolso anticipado, para compararlos con la posibilidad de llevar a cabo uno individual, que aunque requerirá un mayor esfuerzo, puede llegar a resultar más beneficioso.

Planes de ahorro de entidades financieras

Existen empresas especializadas, como ING National Netherlanden, y bancos y cajas que han desarrollado planes de ahorro, como el Banco Santander, en los que el cliente debe hacer un aporte mensual de determinada cantidad, durante varios años. La entidad invierte ese dinero en los fondos de inversión que escoja el beneficiario, dentro de un elenco muy variado.

 

 

A cambio cobra una comisión. Adicionalmente, se contrata una póliza de seguro de vida, que se paga con parte del aporte mencionado. Al finalizar el plazo de ahorro, la entidad crediticia devuelve lo ahorrado más los rendimientos producidos, y el saldo de la póliza de vida, en un monto único o en pagos periódicos.

 

 

La ventaja es que el ahorrador sólo tiene que hacer el aporte mensual y se olvida de todo lo demás; la institución financiera es quien se ocupa de su inversión. La desventaja es que los fondos quedan “atados”, en el sentido de que si se quieren rescatar anticipadamente tendrá que pagarse una penalización.

 

Planes de ahorro por cuenta propia

Si se es organizado, metódico y paciente, se puede organizar un propio plan de ahorros para no pagar comisiones y penalizaciones. Basta con apartar de los ingresos, cada mes, una cantidad determinada, y hacerlo siempre, sin excepciones. Lo ideal es utilizar ese monto para comprar acciones de una empresa estable y sólida a largo plazo.

 

 

Podría también comprarse participaciones en un fondo de inversión, lo que tiene la ventaja de distribuir el riesgo pero implica pagar una comisión de gestión y, eventualmente, una de cancelación si se solicita un reintegro anticipadamente, además de que el proceso de liquidación toma días.

 

 

Se debe tener presente que los planes de ahorro son una inversión a largo plazo, por lo que, a menos que surja un evento extraordinario, como una oferta pública de adquisición en los que las acciones suban de precio considerablemente, no se debe caer en la tentación de vender dichos títulos, especialmente si bajan de precio.