Técnicas para aprender a tocar el didgeridoo como los aborígenes

Tocar el didgeridoo exige un periodo de aprendizaje de la respiración circular inicial que posteriormente servirá para componer sonidos de forma rítmica y natural.

Para tocar el didgeridoo hay que practicar la respiración diafragmática hasta controlarla. Se trata de una técnica por la cual se expulsa el aire sin interrupción al mismo tiempo que se inspira, a partir de esa respiración se pueden realizar diversos sonidos moviendo la boca y vocalizando mientras se sopla con los labios el didgeridoo.

Respiración diafragmática

  • Antes de tocar el didgeridoo se debe aprender a realizar la respiración circular, también llamada diafragmática. Este tipo de respiración permite expirar ininterrumpidamente a la vez que se inspira gracias a una técnica muscular especial desarrollada exclusivamente para hacer sonar el didgeridoo.
  • Se trata de usar la parte inferior de los pulmones para que al inspirar se hinche el abdomen mientras se mantiene la clavícula relajada. Se inflan los mofletes y se mantienen llenos de aire unos segundos. Cuando se note la presión se deshinchan y se vuelven a hinchar otra vez, varias tandas, hasta controlar el aire.
  • Para tocar el didgeridoo se ha de tomar aire por la nariz y dejar salir el aire de la boca cuando se empiecen a hinchar los pulmones, haciendo con los labios un ruido parecido al de una trompeta o una "pedorreta". De esta forma se consigue meter aire en los pulmones al mismo tiempo que se expulsa por la boca. La presión de los labios sobre el aire expulsado es la que permite que el didgeridoo suene.

Sonidos aborígenes

  • Cuando ya se controla la respiración diafragmática se pueden realizar diversos sonidos y notas. Para tocar el didgeridoo como los aborígenes se deben investigar todos los sonidos posibles y aprender a interpretarlos.
  • El "drone" es el sonido base, el primero que sale cuando se aprende a hacer vibrar el didgeridoo, es el sonido más simple. El "drone" es el primer sonido que se debe aprender para tocar este instrumento. Cuando se domina la vibración de los labios y la respiración ya se puede tocar el didgeridoo.
  • Una vez que se conecta con la vibración de los labios y se controla esta se estabiliza, los labios sueltan el aire de forma mantenida y crean un sonido. Ese sonido se mueve alterar vocalizando con la boca, buscando distintos sonidos hasta lograr notas interesantes.
  • El didgeridoo permite una amplia variedad de registros sonoros, que pueden interpretarse libremente sobre la base del "drone". Para encontrar otros sonidos se pueden dibujar con la boca las distintas vocales e incluso pronunciar palabras mientras se expulsa el aire a través del instrumento.