Técnicas sostenibles para introducir en las fábricas de celulosa

Las técnicas sostenibles son una obligación para cierto tipo de empresas, las cuales tienen un impacto directo en el medioambiente. Para ello, es necesario obtener información de calidad sobre cómo implementar estas prácticas en la empresa.

Las técnicas sostenibles son una práctica que están poniendo en marcha muchas empresas, sea por su búsqueda de certificación medioambiental o para poner un freno en su impacto al medio ambiente. Las fábricas de celulosa son uno de los mercados pioneros en la introducción de estas prácticas.

Prácticas y Técnicas sostenibles

Debido a los grandes problemas ambientales por los que atraviesa el mundo de hoy, las empresas continuamente se han volcado a satisfacer las demandas de sus clientes, de los Estados y de los grupos ambientalistas en la incorporación de prácticas ambientalmente sostenibles en su proceso de trabajo.

 

Tal es así que muchas certificaciones de calidad y muchos países, para permitir la importación o el uso de determinados sellos y reconocimientos, solicitan que las compañías cambien su comportamiento y adopten una postura ambiental mucho más marcada, la cual luego se refleja en sus prácticas de todos los días.

 

Un mercado controversial como el de la celulosa es uno de los más acusados y apuntados, y las empresas que a él se adhieren deben hoy implementar ciertas técnicas sostenibles, con el objetivo de mejorar su imagen, su desempeño y disminuir su impacto ecológico y ambiental.

Técnicas sostenibles en las empresas de celulosa

Una de las primeras prácticas que pueden implementarse de forma más inmediata es la de comprar materias primeras (cañas o árboles) de proveedores que realicen prácticas sostenibles. En el caso de los árboles, por ejemplo, el Forest Stepwardship Council o FSC se encarga de certificar que los bosques sean manejados sosteniblemente a través de prácticas de reforestación. En este sentido, una empresa que maneja su propio bosque de forma sustentable obtiene un sello de la FSC que lo comprueba.

 

Otra de las prácticas populares es la de generar bancos de especies arbóreas autóctonas, tanto sea de semillas de árboles nativos como de la cría de los mismos, y el mantenimiento de reservas propias de la compañía. Esta es una técnica de una inversión elevada, pero que puede ser perfectamente congruente con los objetivos de sostenibilidad que lleva adelante la empresa.

 

Una de las mejores técnicas sostenibles que pueden implementar las empresas de celulosa es la de apadrinar o realizar acciones de mecenazgo con fundaciones u organización no gubernamentales que se encuentren en el rubro del mantenimiento ambiental o de la reforestación de áreas degradadas, así como también generar acciones forestales y ecológicas con el mismo personal de la compañía, con la intención de generar una cultura del medioambiente.

 

Por último, la mejora de los procesos, el tratado de efluentes y el uso de otras materias primas nunca está demás, para así realizar prácticas más amigables con el medioambiente y obtener todos los beneficios que esto implica.