Tejer patucos: manual para inexpertos

La tradición de tejer patucos, lejos de perderse, está volviendo a popularizarse entre madres y abuelas, tanto para los nuevos miembros de la familia como para regalos especiales.

Los patucos son un calzado tradicional para bebés cuya confección era en su origen artesanal, teniendo cada zona, región y familia su propia forma de tejerlos y de decorarlos. Aunque hoy en día se ha perdido parte de esa tradición, muchas madres y abuelas siguen conservando la tradición de tejer patucos en casa, y otras muchas inexpertas están aprendiendo este bonito arte de tejer para su bebé dado que es bastante fácil y muy económico.

Materiales y primeros puntos

Para tejer patucos se necesita un estambre semigrueso para sujetar la labor, dos agujas para tejer, un separador de puntos, una aguja caneva especial para coser y un gancho de tejedora para rematar cada punto sin que se deshaga la labor. El material normalmente utilizado es la lana, y aunque tradicionalmente se ha usado el rosa para las niñas y el azul para los niños, hoy en día se hacen patucos de todos los colores sin importar el sexo del bebé.

 

El primer paso para tejer patucos es montar veinte puntos y tejer de forma paralela doce hileras del revés en un separador de puntos, y montar otros veinte puntos y otras doce hileras del revés sobre otra aguja, sobre la que se montarán diez puntos nuevamente por separado para así tener dos labores iguales y simétricas sobre lo largo de los veinte puntos de cada una de las partes.

Tejer las partes y finalización

El siguiente paso para tejer patucos es juntar los veinte puntos de cada parte con los otros veinte puntos, teniendo como resultante 50 puntos en total. A continuación se tejen ocho hileras del revés y se rematan diez puntos a cada lado con el gancho, quedándose únicamente treinta puntos en la parte central. De este modo se tendrán dos partes iguales y simétricas sobre un vértice imaginario que estaría ubicado en la linea central del píe del bebé, quedando las dos partes resguardando la parte lateral de cada píe.

 

Como última etapa de la labor de tejer patucos se deben tejer las dieciocho hileras del revés para terminar la labor de cosido con lana. El patuco quedará cerrado cuando se cosa el tejido de las dos partes por el centro, de modo que el patuco se cierre y adopte la forma del pié del bebé, desde el talón hasta la parte alta más cercana al hueco del tobillo, que debe quedar abierta para poder introducir los pies del bebé sin dificultad.