Teletrabajo: pros y contras de trabajar desde casa

Quienes han optado por el teletrabajo organizan su vida con libertad de horarios, aunque en contraposición a veces padecen inseguridades y aislamiento social difíciles de sobrellevar.

Desarrollar una profesión al mismo tiempo que ocuparse del hogar se hace posible desde que existe el teletrabajo. Lo difícil es encontrar el equilibrio para poder cumplir con todas las tareas sin caer en exigencias extremas o descuidar obligaciones. Ser jefe de uno mismo requiere disciplina y no desesperarse ante la dificultad de resolver problemas en soledad.

Autogestión promisoria

  • Las tecnologías de las comunicaciones facilitan el teletrabajo y de esa manera obtener un ingreso económico. En el caso de mujeres y hombres con hijos pequeños, les permite ocuparse de ellos y organizar el tiempo para cumplir con las obligaciones en horarios flexibles y no quedar al margen del mercado laboral hasta que sus hijos crezcan.
  • El hecho de no tener que presentarse a una oficina requiere menos exigencias en la vestimenta, ahorra costos en transporte y viáticos. En ocasiones se puede prescindir de la niñera, de pagar guarderías o jardines infantiles y permite realizar tareas de la casa que de lo contrario habría que delegar.
  • Personas que viven alejadas de los centros urbanos tienen la posibilidad de acceder a un trabajo sin tener que mudarse o trasladarse a la ciudad dependiendo de varios transportes. Asimismo, las personas con limitaciones físicas logran con este sistema convertirse en auto-válidas económicamente y no depender para el sustento.

A considerar

  • Con el teletrabajo se puede ofrecer un servicio, ser contratado para un proyecto o acceder a un empleo en relación de dependencia. El último caso es el menos habitual, mientras que en los otros el trabajador debe hacerse cargo de obligaciones fiscales y obra social. Si toma vacaciones, tendrá que evaluar la conveniencia de no percibir dinero por un periodo.
  • Se complica cuando no puede trabajar por enfermedad, quizás en el futuro retome la labor pero mientras no produzca no tendrá ingresos. Deduciendo costos de elementos que emplea (computadora, teléfono, material de librería) y el hecho de cobrar por tarea cumplida, en general recibe menos paga que si trabajase por cuenta ajena.
  • Trabajar sin el entorno social del personal de la empresa para algunos se transforma en un aislamiento que resta incentivos. La productividad en el teletrabajo es innegable, porque la empresa no paga a quien no cumple su compromiso. Finalmente, teletrabajadores y empresas deben establecer reglas claras y cumplirlas, para beneficio de ambos.