Televisión comunitaria: una vía de comunicación democrática

La televisión comunitaria establece fines cooperativos y cívicos entre las personas, los que son fundamentales para la realización de programas con identidad propia.

Resultaba muy difícil pensar que la gente pudiera realizar su propia televisión comunitaria, fundamentalmente porque siempre ha estado bajo el poder de grandes conglomerados privados o representada por el estado que mantenía un control total, como los inicios que tuvo en la mayoría de los países.

Un movimiento ciudadano que exige crecer

El motivo de tener una televisión comunitaria es de carácter democrático, gestándose por la necesidad que tienen los habitantes de encontrar una identidad nacional o regional perdida y que esta siendo relegada en los medios de comunicación. Por lo mismo, los integrantes buscan hacer programas que defiendan sus intereses y creen una pertenencia real.

 

 

La estandarización de contenidos, que hacen las grandes cadenas televisivas para una gran masa de población es perjudicial para las personas que necesitan y exigen programas para relacionarse con la realidad de sus localidades. Esto nos habla de un fenómeno mediático general, que en muchos lugares del mundo tendrá que ser fuertemente compensado.

 

 

El bajo costo de adquirir y arrendar equipos tecnológicos, para equipar un estudio de televisión con cámaras de video y mesas de sonido, hace que sean más reales las posibilidades de integrar a las personas en esta labor social. Muchos canales de televisión han implementado pequeños estudios en las grandes ciudades, logrando un paso importante en este progreso social.

 

Horizontalidad de la comunicación mediática

Las asociaciones juveniles, grupos de jubilados o juntas vecinales que buscan realizar una televisión comunitaria muchas veces se encuentran con problemas muy similares de financiación. El déficit municipal y falta de fondos públicos son en algunos casos las razones para frenar estas iniciativas, en otras oportunidades se logra encontrar algunos promotores privados.

 

 

El estado en busca de proveer espacios democráticos a la ciudadanía, debe entregar de la mejor manera herramientas para la ejecución de actividades culturales que potencien la pluralidad de una nación. Saber diseñar un proyecto para concursar en los fondos públicos es fundamental como aumentar los programas que incentiven la televisión comunitaria.