Terapia del movimiento para el tendón extensor

Claves para realizar una práctica deportiva sana y ejercicios de estiramientos para movilizar el tendón extensor

La correcta preparación del cuerpo antes y después del ejercicio es fundamental para llevar a cabo una práctica física saludable y sin lesiones. En el caso de que la lesión ya se haya producido, existen una serie de ejercicios destinados a recuperar y fortalecer el músculo o tendón dañado. En cualquier caso, los datos aquí presentados no dejan de tener un mero carácter informativo y orientativo, por lo que se ruega que antes de iniciar el tratamiento consulte con su médico o fisioterapeuta.

Claves para realizar una práctica física sana y sin riesgos
La primera recomendación es no forzar el cuerpo más allá de sus posibilidades físicas, siendo consciente del estado de forma en que se encuentra.

En cuanto a la práctica deportiva, es muy importante realizar el calentamiento de forma correcta. Es decir, siguiendo una serie de actividades que impliquen un esfuerzo progresivo en el cuerpo. Durante la práctica de la actividad, se debe evitar ejercitar siempre los mismos grupos musculares y tendones, repartiendo el esfuerzo y el peso de forma equitativa. Por último, después de la práctica deportiva es fundamental realizar estiramientos de todos los músculos, y en el caso de ser propenso a sufrir lesiones, estirar especialmente el tendón extensor de cada articulación.

Terapia de movimientos para el tendón extensor
Para estirar cada tendón extensor de la zona del tren superior, se pueden realizar movimientos circulares de hombros, codos y muñecas. Para ello se estira el codo y, con el puño cerrado, se realizan movimientos de subir y bajar la muñeca. Otra variante es, desde la misma posición, abrir y cerrar la mano.

En el caso de los estiramientos de tendón extensor del tren superior, y en orden ascendente, se puede comenzar por el giro de cada tobillo hacia ambos lados, y la flexión y extensión del pie en dirección a la rodilla. La siguiente zona a estirar son los gemelos y soleos. Para ello se debe apoyar la planta del pie en el suelo y flexionar las rodillas hacia delante, y a continuación realizar el mismo ejercicio con el pie apoyado de puntillas, la rodilla estirada y la pierna hacia atrás, apoyándose sobre la rodilla contraria.

Para estirar los isquiotibiales se coloca una pierna estirada sobre un soporte o sentado en el suelo, y se intenta tocar la punta del pie con ambas manos, flexionando el tronco hacia delante con las rodillas estiradas. Por último, para estirar el tendón extensor de los cuadriceps el ejercicio se realiza de pie, doblando la rodilla y sujetando cada tobillo por detrás del cuerpo de forma alterna.