Tratamientos de spa: cómo prevenir enfermedades venosas

Si las temidas varices llegan a cursar dolor o tienen un efecto antiestético, los tratamientos de spas recomiendan ciertos tratamientos para mejorar la circulación sanguínea

La aparición de las varices se origina debido a que la sangre no retorna al corazón y se estanca en las venas de los muslos y las piernas, provocando hinchazón y dolor. Aunque los remedios naturales como el ejercicio y la dieta saludable ayudan enormemente a prevenirlas, los tratamientos de spa mejoran la circulación ayudando a eliminar toxinas.

La ducha escocesa

Estos tratamientos de spa se basan en un chorro de agua que va recorriendo la espalda para estimular, así, la circulación y el sistema nervioso. La temperatura con la que el agua fluye y su presión está graduada en función de la gravedad del problema. Se suele alternar entre diferentes temperaturas que varían entre los 24 grados y los 34 grados. Estos cambios favorecen la contracción de las venas y además, eliminan el dolor y la pesadez de piernas.

Las bañeras de hidromasaje

Estos tratamientos de spa consisten en una bañera que posee multitud de orificios por donde surge el agua a presión a diferentes alturas del cuerpo. Las burbujas que producen estos chorros surgen a gran velocidad, provocando así un efecto de masaje en todas las terminaciones nerviosas. Estos chorros se ponen en funcionamiento con ciertos intervalos de tiempo. El agua termal favorece la microcirculación de las venas y de las arterias de todo el cuerpo. Es recomendable no estar más de 15 minutos en este tratamiento de spa.

Masajes

Con este tratamiento spa se alivia la circulación venosa y linfática. Estos masajes, impartidos siempre por profesionales, ayudan a movilizar la circulación venosa y arterial ayudando a eliminar toxinas del organismo y aliviando las molestias de las piernas cansadas e hinchadas. Los aceites de esencias de romero, caléndula y ciprés son muy utilizados para aliviar la presión venosa.

 

El drenaje linfático a través del masaje favorece además el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Este tratamiento de spa consiste en realizar una serie de movimientos manuales coordinados con el objetivo de que el edema se drene y evacue hacia los ganglios sanos, para así eliminar las toxinas existentes. Estos tratamientos de spa deben durar como mínimo una hora para que se obtengan unos resultados satisfactorios.