Trucos caseros para eliminar las agujetas

La llegada de las agujetas indica que se ha hecho un esfuerzo al que no se estaba acostumbrado. Mediante unas pocas indicaciones puede reducirse el dolor que producen.

Es de todos bien conocido la existencia de los dolores musculares conocidos por agujetas, o técnicamente "mialgia diferida". Son dolores que recuerdan a las punzadas de las agujas, de ahí su nombre por el que se conocen. Sin embargo, aún se investiga la causa fisiológica de su aparición, lo cual ha dado pie a varias teorías sobre como eliminarlas.

Las agujetas no se pueden eliminar, tan sólo prevenir o aliviar

Un error común entre quienes desconocen su explicación es la de "creer" que se pueden eliminar con trucos caseros. Las agujetas son una reacción fisiológica a un esfuerzo desacostumbrado que no pueden eliminarse a voluntad. Estas, según la versión más aceptada, se producen por las microrroturas producidas en el músculo durante el esfuerzo físico, y el dolor posterior, que se manifiesta al cabo de un día, no es más que una la respuesta del organismo que intenta repararlas.

 

En este sentido, el conocido remedio de la "aspirina", y el agua con azúcar o con bicarbonato, no es más que un "efecto placebo", que si bien puede originar la impresión subjetiva de que funciona, en realidad, la recuperación corre a cargo única y exclusivamente de nuestro estado físico.

Algunas estrategias para prevenirlas

La "mialgia diferida" puede evitarse moderando el ejercicio físico, o en cuanto las agujetas ya han aparecido, manteniendo el ejercicio físico a un ritmo reducido. Detenerse a descansar, o dormir, solo nos sensibiliza más al dolor de las microrroturas.

 

En tanto que las agujetas son estímulos dolorosos, puede mitigarse la sensación de dolor tomando ibuprofeno, o sucedáneos, si bien esta estrategia no "cura" las agujetas sino que tan solo inhibe sus estímulos.

 

Se recomienda hacer estiramientos antes y durante el ejercicio para poder evitarlas. Después éste también se recomiendan masajes musculares y una ducha fría para reducir la temperatura de las zonas sobrecargadas.