Trucos infalibles para combatir el mal olor de pies

La incómoda sensación del mal olor de pies puede evitarse si se tienen en cuenta una serie de recomendaciones relacionadas con la higiene personal.

Una mala higiene no siempre es la culpable del mal olor de pies. Quienes padecen este problema, desagradable e incómodo, pueden ser personas extremadamente cuidadosas y aseadas, pero algunos malos hábitos o descuidos pueden ser los causantes de que aparezca ese detestable mal olor de pies.

Posibles causas del mal olor de pies
La zona de las axilas y los pies son zonas por donde se suda mucho, el motivo principal para que se produzca este mal olor. Si descartamos el hecho de que hay personas que tienen un olor corporal más fuerte, la causa principal del mal olor de pies viene de la aparición de hongos, que se reproducen con facilidad si se dan las condiciones de humedad y protección que suelen encontrar en esta zona. Esta mezcla entre hongos y sudor es lo que produce el mal olor.

Algunos remedios prácticos para acabar con el mal olor de pies
La higiene es una pieza clave para acabar con mal olor de pies. Lávese los pies todos los días antes de acostarse, frótelos con alguna loción fungicida y relajante, masajeando especialmente entre los dedos del pie.

 

Emplee el calzado más apropiado para cada momento. Por ejemplo, unas buenas deportivas si va a hacer deporte, unos buenos zapatos que transpiren durante el día y, si está en casa, opte por zapatos abiertos o zapatillas de estar en casa. En verano, opte por las chancletas de playa más sencillas y descarte opciones como las alpargatas o cualquier tipo de zapato cerrado.

 

No olvide la importancia de usar un buen fungicida. Consulte con su farmacéutico y pruebe varias marcas hasta dar con aquella que consiga acabar definitivamente con este desagradable mal olor de pies. Hay una gran variedad en el mercado, desde lociones para aplicar directamente sobre los pies hasta polvos similares al talco, que se puede echar directamente en el calzado. Combínelo con las famosas plantillas para evitar el mal olor de pies, una fórmula que no siempre es efectiva pero que merece la pena probar.

 

Si tiene tiempo, haga la prueba con el siguiente remedio casero para acabar este problema. Haga medio litro de té negro y déjelo reposar unos quince minutos. Añada un poco de agua fría hasta que el agua esté lo suficientemente tibia para sumergir en ella los pies sin que resulte molesto. Séquese los pies y acto seguido fróteselos con un poco de talco o de maicena. Repita esta operación varias veces a la semana hasta que experimente la mejoría.