Trucos para conseguir unos dientes más blancos

La sonrisa es una seña de identidad en cada unos de nosotros y por eso tenemos que cuidarla manteniendo unos dientes blancos, sanos y fuertes

Una buena higiene no es lo único necesario para mantener los dientes blancos. Hoy en día podemos acudir a cualquier clínica dental y blanquearnos los dientes por un módico precio. Pero no todos disponemos de solvencia económica para realizarlo. Para ello, existen multitud de remedios caseros y económicos que podemos poner en práctica.

Los remedios de la abuela
Un remedio muy conocido para mantener nuestros dientes blancos son las fresas. La pulpa de las fresas es beneficiosa para las encías y elimina las manchas. Para ello trituraremos unas fresas grandes y, con la ayuda de un cepillo dental, extenderemos la pulpa por las encías y por los dientes suavemente. Nos enjuagaremos con agua tibia y una pizca de bicarbonato.

Este proceso debemos realizarlo al menos una vez al día, y veremos cómo gradualmente nuestros dientes se tornan más blancos.

La canela, además de ser afrodisíaca, también tiene numerosas propiedades para el blanqueamiento y cuidado de los dientes. Para ello, mezclaremos dos cucharadas de canela en polvo y un poco de sal. Añadiremos agua a la mezcla hasta obtener una pasta homogénea. Frotaremos los dientes con ella a diario, y, de forma gradual, veremos sus efectos en nuestra sonrisa.

La cola de caballo es beneficiosa, en especial, para las manchas de nicotina. Nos enjuagaremos a diario con infusión de cola de caballo, y así mantendremos la boca desinfectada, los dientes blancos y las manchas de nicotina a raya.

Un remedio muy usado es mezclar en un recipiente la dosis habitual diaria de nuestra pasta de dientes, unas gotas de agua oxigenada y una pizca de bicarbonato de sodio. Mezclamos bien hasta conseguir una pasta uniforme y homogénea para aplicárnosla suavemente y en pequeños círculos. Debemos repetir este proceso tres veces al día. No debemos abusar de este remedio, ya que podría dañar nuestro esmalte.

Blanqueamiento dental a través de la alimentación
La alimentación también es fundamental para mantener nuestros dientes blancos y la boca sana. Hay alimentos muy dañinos para nuestra higiene bucal. Éstos son los azúcares refinados, así como los alimentos demasiado ácidos.

Para evitar estas desagradables consecuencias, podemos ingerir dosis extra de vitaminas y calcio, mejorando así nuestra salud bucodental. Además, la ingesta de alimentos ricos en fibra integral, y todos aquellos que supongan una masticación lenta, hará que mantengamos las encías y los dientes mucho más blancos.

Seguir estos consejos no nos roba mucho tiempo y, con ellos, conseguiremos una sonrisa de película.