Trucos para hacer una flor con una servilleta de papel

Hacer una flor con una servilleta es un bonito detalle, con el que podemos sorprender y encandilar a alguien en el momento y lugar más inesperados.

Siempre podemos contar con un detalle inesperado para robarle una sonrisa a alguien. Éstos muestran nuestro lado detallista, creativo y hasta romántico. En este caso, que más curioso que hacer una flor con una servilleta, en un par de segundos, en el entremés de una cena.

Hacer la flor
Para hacer una flor con una servilleta, primero tenemos que enrollar la servilleta, de manera que el diámetro del cilindro que estamos formando sea el mismo que le queremos dar a la corola de nuestra flor.

Luego, presionamos a la altura de donde queremos que termine el cáliz y empiece el tallo (aproximadamente un poco más de la tercera parte), y atornillamos, dándole vueltas a la servilleta, para formar el tallo.

Antes de llegar al último tercio, cogemos la esquina del final del cilindro y la levantamos hacia el tallo, para formar la hoja. Finalmente, seguimos atornillando la parte restante para completar el resto del tallo.

Algunas recomendaciones adicionales
Debemos ser rápidos pero también minuciosos a la hora de hacer una flor con una servilleta. La longitud de la corola, la longitud del tallo y la ubicación de la hoja deben ser proporcionales a un modelo más o menos real. Se debe tener en cuenta el diámetro de la flor, que no debe ser ni muy grueso ni muy delgado. Asimismo el tallo debe estar muy bien atornillado, para dar mayor realismo a nuestra flor.

La hoja es uno de los detalles más importantes también. Debemos tratar de darle forma al momento de pegarla al tallo, y evitar que se pegue a éste, sino por el contrario, que la esquina apunte hacia el lado contrario de la flor.

No está de más, también al hacer la flor con una servilleta, darle cierta forma a la corola. Evitar que su forma sea demasiado cilíndrica hará que nuestra flor se vea mucho mejor: más real y menos plástica. También podemos doblar ligeramente la esquina de la corola, como un detalle adicional al realismo de nuestra flor.