Trucos para hornear un pastel perfecto

Al hornear un pastel a veces nos encontramos con diversas dificultades: se nos pega, la masa se queda dura…pero tampoco hay que desesperarse, todo esto tiene fácil solución

Cuando nos dispongamos a hornear un pastel, debemos tener en cuenta que lo fundamental es utilizar la harina adecuada. Ésta debe ser especial para repostería. La podemos encontrar en grandes superficies o pastelerías industriales especializadas. A parte de esto, hay otros detalles que debemos considerar durante la elaboración de nuestros pasteles si queremos conseguir un resultado perfecto.

Algunos trucos caseros
Aunque cada maestrillo tiene su librillo, hay algunas pautas básicas que todo pastelero que se precie debe llevar a cabo para hornear un pastel.

Lo primero de todo es regular adecuadamente la temperatura del horno de acuerdo con el tamaño del molde. Cuando los recipientes son grandes, debemos usar temperaturas menores a 180 grados para que su cocción sea más uniforme. Por ejemplo, si el diámetro del molde es de 15 cm hay que hacerlo a 180 grados de temperatura, o a 160 grados si es de unos 25 cm.

Para que la masa no se quede dura, tras hornear un pastel, lo introducimos en un recipiente con agua y lo ponemos a cocer al baño maría durante unos 10 minutos. A continuación lo dejamos enfriar y obtendremos un pastel tierno y jugoso.

Para evitar que el pastel se nos pegue a la superficie del molde, debemos untar éste previamente con mantequilla o aceite. Posteriormente lo introducimos en el congelador durante un rato y ya lo tendremos listo para volcar nuestra masa en él. De esta manera evitaremos también que se queme el fondo.

Para realzar el sabor a la hora de hornear un pastel, le podemos añadir una pizca de sal. Esto es un secreto de los profesionales de la repostería que muy pocas amas de casa conocen.

Por último, para conservar adecuadamente nuestro pastel, podemos taparlo con un paño de cocina y unos trocitos de manzana.

El tamaño exacto: hornear un pastel en una lata
Normalmente, los moldes redondos de pastelería más pequeños que se pueden encontrar en el mercado son de unos 15 cm de diámetro. Pero, si necesitamos hornear un pastel más pequeño, podemos usar una lata de conservas, como las de tomate frito, menestra de verduras o melocotón en almíbar.

Antes de nada hay que lavarla bien y dejarla secar, siempre con mucho cuidado de no cortarse con los bordes. Posteriormente, la untamos con mantequilla y la forramos con papel de hornear por si tiene algún punto de oxidación. Volvemos a untar el papel y ya lo tenemos preparado para hornear. Una vez sacado del horno, ponemos el molde boca abajo sujetando el pastel, le quitamos el papel y, ¡voilá!, ya está listo para decorar.