Trucos para invitar a una chica a una fiesta y que diga que sí

Una de las tareas más difíciles para los hombres es invitar a una chica a una fiesta y que diga que sí. Estar seguro de uno mismo y hablar con decisión es nuestra mejor baza

Normalmente los hombres son los que dan el primer paso para invitar a una chica a una fiesta, arriesgándonos a recibir un no por respuesta. Pero sólo lo conseguiremos creyendo en nosotros mismos, hablando con seguridad y convencimiento. Tanto si ya la conocemos como si no, hay unas sencillas pautas para conseguir que una chica nos diga que sí.

Trucos sencillos
Lo más importante para invitar a una chica a una fiesta es ser nosotros mismos. Si ya la conocemos, no vale de nada intentar aparentar lo que no somos. Actuar con naturalidad es lo más correcto. Si todavía no tenemos mucha confianza con ella, lo ideal sería acercarnos a ella a través de sus amigos y conocidos, averiguando qué actividades le gustan o qué tipo de aficiones tiene. Esto nos servirá para poder entablar una conversación agradable y no ser demasiado directo.

Antes de invitar a una chica, debemos intentar hacer alguna actividad con ella pidiéndole que nos acompañe para así conocernos mejor, como por ejemplo, ir al cine o dar un paseo por el parque. Hablarla de forma cercana y amigable hará que se sienta más segura y atraída hacia nosotros. Cuando decidamos que ha llegado el momento adecuado para invitar a una chica a una fiesta, debemos ser correctos y educados y pensar muy bien cómo se lo pediremos; siempre con una sonrisa en la boca y haciéndola algún cumplido pero sin ser empalagoso. Algún detalle como una flor por ejemplo sería ideal para llevarnos un punto a nuestro favor.

Advertencias a tener en cuenta
Cuando decidamos invitar a una chica a una fiesta no lo debemos hacer por teléfono ni a través de ningún amigo ya que esto no gusta nada a las mujeres. Es recomendable hacerlo en persona y así resultará más romántico. Además, podemos añadir alguna nota divertida y original en nuestra conversación. Hacer reír a una chica es una opción con las que ellas se derretirán a nuestros pies.

Hablarla de forma correcta siendo cercano pero no empalagoso es la mejor opción. Tratar de acercarnos físicamente puede dar la impresión de que la vemos como un objeto y no como una persona. Si nos rechaza de manera cordial, podemos insistir una vez más. Si lo vuelve a hacer o su rechazo ha sido descomunal, no seguiremos intentándolo. No vale la pena quedar como un pesado si realmente no está interesada en nosotros.

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