Trucos para mantener siempre la casa limpia

No es necesario asear todos los días para mantener la casa limpia. Manteniendo las cosas ordenadas y organizando un esquema de limpieza, se puede lograr armonía en el hogar

Ya sea viviendo en un pequeño apartamento o en una gran propiedad, siempre es posible mantener la casa limpia. Nadie gusta tener que asear a fondo todas las habitaciones a diario; y ni mencionar, si además tienes que ordenar lidiando con niños, mascotas y plantas, haciendo la tarea más ardua. No siempre lo desordenado está realmente sucio y no toda habitación con polvo indica desorden. Es importante mantener estas diferencias. Siempre se puede mantener un cierto equilibrio entre ambos, y por lo tanto no hay que alarmarse. Sólo es cuestión de tiempo, organización, decisión y un poco de ganas.

Orden y limpieza no son lo mismo, pero se complementan
El orden es primordial para mantener la casa limpia. Guardar o poner a lavar la ropa tirada, ordenar los juguetes desparramados y meter en cajas o en bolsas aquellas cosas en desuso, podría ser el primer paso. Es importante que cada cosa esté en el sitio correspondiente, ya que una casa ordenada, puede ser bien aseada.

Una vez finalizada la etapa del orden, se puede comenzar a trabajar para conseguir una casa limpia. Es muy importante que los miembros de la familia colaboren con el orden y el aseo para que la tarea resulte más fácil.

Cómo organizarse para tener siempre la casa limpia
La ventilación de los ambientes, ya sea a través de ventanas o puertas, permite la circulación y el cambio de aire. Y toda casa limpia está siempre bien ventilada. Si se decide empezar por los cuartos, lo óptimo sería tender las camas, luego barrer el suelo y, finalmente, desempolvar los muebles de arriba hacia abajo. Esto es, para que la tierra no caiga sobre estantes limpios y además, para que al barrer, se evite llenar nuevamente de polvo los muebles y la cama. Esta táctica permite dejar todo bien limpio.

Es importante organizarse a la hora de limpiar la casa. Se puede comenzar por el ambiente que se quiera y dejar para el final el más concurrido, para no tener que movilizar a la familia de un lado al otro.

Hay ciertas habitaciones que no necesitan limpieza todos los días. Algunas requieren ser aseadas tres veces a la semana, otras, dos y, quizás alguna sí necesite ser limpiada a diario. Por esto, se podría definir una frecuencia de aseo semanal para cada una, con el fin de no tener que limpiar todas cotidianamente. Armando este cronograma, y con la ayuda familiar para conservar el orden de las cosas, se puede mantener una casa limpia y ordenada, siempre.