Trucos para quitar un chicle pegado de la ropa

Traer un chicle pegado en la ropa es un accidente de lo mas común que puede generar ansiedad y estrés cuando no se sabe qué hacer

El hábito de mascar chicle es una práctica de lo más común. Sin embargo, no es nada agradable cuando se aborda el tema del chicle como un mal social en el mundo, o bien, cuando se encuentra un chicle pegado en la ropa. Esto si puede significar un doble problema.

El chicle como problema social
Estudios científicos han demostrado que el hábito de mascar chicle influye en la disminución de estados de estrés y ansiedad, por otra parte, el dentista reprime el consumo, ya que, altera el proceso de una buena dentadura y aumenta el riesgo de caries.

Además de lo bueno y malo que se puede encontrar en el hábito de mascar chicle, se encuentra un fuerte problema social. La falta de cultura de higiene y salud, da como resultado, en el mejor de los casos, encontrar en las calles de cualquier ciudad, góma de mascar incrustada en el piso, o bien, pegada en asientos del transporte público, en bancos de algún parque, en el pupitre del salón de clases o en la fiesta del niño bromista que ha dejado su chicle pegado en la ropa de algún inocente.

Recomendaciones para quitar un chicle pegado de la ropa
El mal hábito se hace presente cuando encontramos un chicle pegado en la ropa y nuestro estado de estrés y ansiedad aumenta si no sabemos que hacer. Para ello, existen trucos prácticos y sencillos que ayudarán a relajarse.

Si la persona se encuentra lejos de tener una plancha de vapor a la mano, la solución más práctica y sencilla para quitar un chicle pegado, será obtener un poco de líquido de un encendedor y aplicar abundante en el área afectada. Frotar con fuerza y lavar con agua. Tal vez, se tenga que repetir la operación más de una vez. Esta técnica no es muy recomendable púes en ocasiones, en algunas prendas, deja mancha y se maltrata.

Tener un trozo de hielo siempre ayuda ya que, la goma de mascar expuesta al frío se endurece y al frotar con fuerza facilita el desprendimiento del chicle pegado, aunque en ocasiones la composición de la tela no ayuda mucho.

La última y más recomendable, es exponer la prenda a un tratamiento de vapor a altas temperaturas. Este trabajo se puede hacer en casa con ayuda de una plancha de vapor y un papel grueso, (cartulina, estraza). Se extiende la prenda en una superficie plana, se coloca el papel grueso encima del área afectada, se pasa sobre ella la plancha de vapor a una temperara considerada, ejerciendo presión y ¡listo! El chicle pegado desaparece. Repetir la operación cuantas veces sea necesario.