Trucos y consejos para pedir el aguinaldo en Navidad

Pedir el aguinaldo es una costumbre navideña que viene bien en épocas de crisis, pero con la pérdida del uso se hace necesario recordar cómo y por qué pedirlo.

La Navidad es sin duda una época de tradiciones. Una de ellas, quizás la más arraigada y la que muchos esperan, es la del aguinaldo, que en sus orígenes era una costumbre de regalar algo a los seres queridos a comienzos de año. Con el tiempo, la tradición cambió la fecha al 24 de diciembre o al 6 de enero, fechas de contenido cristiano a pesar del precedente pagano. Hoy en día, pedir el aguinaldo aún persiste arraigado en la economía familiar y empresarial.

Pedirlo o no pedirlo

Debe entenderse que la petición del aguinaldo sólo tiene sentido dentro de la costumbre y la tradición, que en los pueblos está más arraigada que en las ciudades. Por ello, no es recomendable pedirlo a la empresa o a la familia cuando no se comparte dicha tradición. También puede suceder que ambas instituciones den directamente el aguinaldo, como parte de la idiosincrasia propia del grupo, en cuyo caso no es necesario pedir el aguinaldo.

 

Antiguamente, algunos oficios como barrendero, cartero, daban cuenta del aguinaldo puerta a puerta en la ciudad, dando las felices fiestas y recibiendo a cambio una propina, una bebida o una comida. Se reservaba este regalo para el momento en los tiempos en que el sentimiento de comunidad tradicional aún era dominante. Así mismo, en los pueblos, la tradición tomaba parte sobre todo en las peñas y los jóvenes, quienes por una tradición ya esperada por todos, iban a pedir el aguinaldo casa por casa cantando villancicos y coplas, a cambio de un poco de vino, dulces, turrones o dinero, algo parecido al truco o trato de los anglosajones en el día de Halloween. Con todo, hoy pueden considerarse estas formas de pedir el aguinaldo siempre que haya complicidad con los otros miembros de la comunidad.

En la actualidad

En la sociedad de consumo actual el aguinaldo es el regalo de Navidad o de Reyes, y otras variantes como las cestas de navidad. Su valor es muy subjetivo y sería imposible considerarlo generalmente, si bien se puede pedir el aguinaldo en fiestas navideñas sin demasiada dificultad. Una forma de pedirlo es intercambiarse regalos, tal y como hacían los Antiguos. Otra versión es escribir la carta de los reyes magos. Finalmente, si no es posible el canto de villancicos y coplas, se puede pedir con humildad sencillamente porque es navidad y reina el espíritu de la generosidad.