Un viaje temático por el Londres de Dorian Gray

“El retrato de Dorian Gray” es la obra maestra de Oscar Wilde. Publicada por primera vez en 1890, ha llegado intacta hasta el presente.

Londres es una ciudad con tantos recorridos como se quiera imaginar. Durante siglos ha sido cuna de grandes obras que han escogido sus calles y edificios como escenario de la acción. Oscar Wilde fue uno de los autores que retrató un rostro inolvidable del Londres victoriano que, como el de su personaje Dorian Gray, permanece intacto a los ojos de la modernidad.

Una ruta a través del legado decimonónico

El ingenioso escritor británico Oscar Wilde ha logrado trasladar con su obra “El retrato de Dorian Gray” la dolce vita londinense del siglo XIX. Las calles y edificios más emblemáticos de la ciudad en aquella época son, hoy en día, las localizaciones perfectas para sumergirse en la historia de hace dos siglos.

 

Gran parte de estos lugares pueden ser visitados en la actualidad, como es el caso del Real Colegio Naval en Greenwich, antigua Universidad y hogaño Patrimonio Mundial de la UNESCO. El cementerio de Highgate, uno de los lugares mágicos de la ciudad con su arquitectura gótica a través de las conocidas como “Avenidas de la muerte”, conforma otro de los escenarios trasladados al ejemplar de Wilde.

 

La zona de Westminster conserva ese halo misterioso e imponente heredado de aquella época, al igual que el mercado de Smithfield aún se asienta sobre uno de los edificios más representativos del Londres romántico. Ambos fueron testigos escogidos por el autor para el transcurso de su obra. Otros lugares presentes en el libro son el Ayuntamiento de Chiswick, el edificio de la Royal Exchange y Bell Yard, antigua bolsa y Tribunales de Justicia de Londres, respectivamente.

Escenarios de película

Algunos de los escenarios interiores escogidos por Oscar Wilde para desarrollar parte de este legado literario fueron la mansión de Witanhurst en Highgate Hill, una de las construcciones de estilo georgiano caracterizada por ser el edificio privado de Londres de mayor extensión.

 

Asimismo, en el famoso Wilton’s Music Hall se recreaban los espectáculos más populares de la época. Otros de los establecimientos en Londres que han dejado constancia en las páginas de “El retrato de Dorian Gray” fueron el pub Crocker’s Folly y el Café de París.