Usar una pizarra blanca magnética para exposiciones y conferencias

La pizarra blanca puede ser un gran aliado para quien ha de exponer sus ideas en público ayuda a transmitir de forma forma fácil, eficaz e intuitiva los contenidos necesarios.

Modos de realizar una exposición o una conferencia hay muchos, desde usar una pizarra con tizas, llenándolo todo de polvo y descubriendo con sorpresa que no se ven bien ciertos colores de las tizas, hasta usar un proyector, y descubrir con desagrado que la presentación que en casa se veía magnífica, aparece ahora como una serie de extraños caracteres. Por eso, una buena solución para poder hacer una exposición o conferencia, evitando sorpresas desagradables de última hora, es usar una pizarra blanca magnética.

 

Facilidad de improvisación
Una de las grandes ventajas de la pizarra blanca es que permite escribir y borrar en ella de una forma muy cómoda, gracias al uso de unos rotuladores especiales para este tipo de superficies, y que –junto a las recargas de tinta—se pueden adquirir en cualquier papelería. A parte de ser un sistema bastante poco gravoso para la economía personal, como apoyo para nuestras exposiciones nos permite no sólo ilustrar los contenidos ya preparados, sino que nos da la opción de improvisar explicaciones a colación de las dudas que puedan ir surgiendo entre el público.

Usar objetos con imán
Una pizarra blanca magnética permite usar además imanes que nos ayudarán a hacer aún más claras y completas nuestras exposiciones. Por ejemplo, si nuestra exposición está relacionada con los automóviles, podemos ilustrarlo con un cochecito con base de imán, que se pegará a la pizarra mediante magnetismo. Esto lo hacen mucho las autoescuelas, que disponen de figuras con imán de coches, camiones, señales de tráfico, y otras, haciendo muy intuitivo y sencillo el impartir la clase.

Hay muchas variedades de imanes, y, si los que hay en el mercado no nos convencen, siempre nos queda la posibilidad de crear uno nosotros mismos, usando una figurita la que pegamos en su base una pequeña hoja de imán, la cual venden en librerías y papelerías. O incluso construir nuestra propia figurita con arcilla, fimo o pasta de modelar al aire, y pegarles en su base la anteriormente mencionada tira de imán.

Limpieza y comodidad
Cuando la pizarra se llene y deseemos borrar lo ya escrito para escribir más, o porque ya hemos terminado la exposición o conferencia, es muy sencillo borrarlo con un borrador, o incluso un trozo de papel, no levanta polvo ni ensucia nada más que el material que utilicemos, lo cual lo hace un sistema muy limpio y cómodo.