Ventajas del abono orgánico sobre el abono químico

Tradicionalmente en los cultivos se ha empleado el abono químico. Sin embargo, una mayor productividad y una menor tendencia a las enfermedades hacen que el abono orgánico se emplee cada vez más.

En los métodos de producción de la agricultura es habitual encontrar el uso de abonos químicos como plaguicidas, fertilizantes y herbicidas. Sin embargo, el cultivo sufre los efectos de la contaminación del suelo por estos componentes químicos, por lo que ya se está introduciendo cada vez más el uso del abono orgánico para paliar los efectos adversos.

El abono orgánico

  • Este tipo de abono se consigue mediante la fermentación de la materia orgánica, que puede ser de origen vegetal o de origen animal (estiércol). Como materia orgánica se emplea cualquier deshecho tanto vegetal como animal, que posteriormente y en el suelo se transforma en humus.
  • El humus es la sustancia resultante de la degradación de los componentes orgánicos por los microorganismos que se encuentran en él. Es un material estable, ya que no se descompone más. Posee además un color negruzco debido al alto componente de carbono. Es por ello que se emplea como abono orgánico en los cultivos.

Ventajas del abono orgánico frente al de origen químico

  • La materia orgánica tiene múltiples efectos beneficiosos para el suelo. En este sentido, un gramo de materia orgánica es capaz de retener hasta veinte gramos de agua, por lo que su adición proporciona un aumento de la humedad del suelo, mejorando la estructura de este y la productividad del cultivo.
  • Por lo tanto, como consecuencia de una mejora estructural del suelo, es la de un aumento considerable del crecimiento del cultivo. Por lo que, a efectos prácticos, otra de las causas de la mejora en producción agrícola, es que el abono orgánico ayuda a que otros compuestos se mineralicen y sean captados por la planta.
  • Otro de los efectos positivos de la adición de abono orgánico al suelo es que se favorece y estimula la actividad microbiana existente en el suelo. De esta forma, se mejora la aireación de éste, las uniones de sus partículas y la descomposición de compuestos, por lo que se hacen también más accesibles para su uso por las plantas.
  • Por otra parte, el coste económico se reduce empleando abono orgánico frente al empleo de abono de orígen químico, de forma que en un cultivo agrícola se ven reducidos los costes por hectárea, por lo que rentabiliza la producción. Además, las plantas reciben menos ataques de plagas y enfermedades, por lo que los costes en plaguicidas también se ven muy reducidos.