Ventajas e inconvenientes de la terapia matrimonial

La terapia matrimonial, siempre y cuando ambos miembros de la pareja estén de acuerdo en acudir, fomenta la comunicación y puede ayudar a superar problemas graves en una pareja.

No todo es perfecto en un matrimonio. En ocasiones, surgen grietas en la relación que la deterioran paulatinamente. Por ello, es importante encontrar soluciones que vuelvan a unir a los miembros de la pareja. En estos casos muchas personas recurren a especialistas para realizar una terapia matrimonial.

Qué es una terapia matrimonial

Una terapia matrimonial es un tratamiento que generalmente efectúa un psicólogo a los dos miembros de un matrimonio que tiene problemas en su relación. Las terapias pueden ser particulares, en las que solo están la pareja o grupales.

 

En ambos casos la pareja intenta descubrir los verdaderos problemas que existen en ella para intentar ponerles remedio. En las terapias en grupo las parejas se escuchan las unas a las otras y hacen una puesta en común ideas. A veces comprenden los problemas de otros matrimonios ayudan a comprender los propios.

Ventajas de las terapias matrimoniales

Una terapia matrimonial fomenta la comunicación y sinceridad entre la pareja. A veces el problema de la pareja es que no se escuchan o simplemente evitan decir lo que piensan. Esto se acumula hasta crear un clima verdaderamente inhabitable. En estos casos, una persona que medie entre los dos es de mucha ayuda, ya que ayudará a que cada uno sea sincero con el otro a la vez que respetuoso.

 

Por otra parte, ambos sienten que están luchando por sacar a flote la relación cuando asistan a terapia y el reconocimiento mutuo de este hecho hará florecer la consideración entre los dos. Además, una actividad nueva como esta romperá la rutina que quizás también haya formado parte del deterioro de la relación.

Desventajas de las terapias matrimoniales

Una terapia matrimonial puede no resultar siempre exitosa, sobre todo si uno de los miembros no está de acuerdo en acudir. En este caso, la persona se sentirá presionada e incómoda y puede que la situación empeore todavía más. Es importante que los dos estén de acuerdo cuando acudan a un tratamiento de este tipo.

 

Por otra parte, a veces una terapia matrimonial puede sacar a flote aspectos de las personas que ninguna de los dos quiere saber o recordar. Si han superado y perdonado problemas entre los dos que son pasados y están de acuerdo en que no quieren rememorarlo, es importante no sacar a relucir antiguos rencores que deterioren más la relación y decírselo claramente al terapeuta antes de comenzar las sesiones.