Viaje gastronómico: ruta por la mejor cocina del sur de España

En un viaje gastronómico por lo más mediterráneo de la península hay paradas ineludibles en ciudades como Granada, Sevilla, Córdoba o Almería.

Las tierras andaluzas atraviesan el sur de la península de punta a punta hasta culminar en Palos de la Frontera. A lo largo de todo ese terreno de olivares y estepa, las costumbres culinarias de sus gentes se traducen en una alimentación que da nombre a la llamada dieta mediterránea. Un viaje gastronómico por esta comunidad no se olvidará jamás, ni por sus platos sabrosos ni por esas gentes con duende.

Un tapeo muy especial en Granada y Almería

Las comunicaciones entre Almería y Granada son algo deficientes por lo que es necesario plantearse un viaje gastronómico que comience por esta primera y se dirija hacia el Oeste. En el centro histórico de la ciudad del Cabo de Gata se podrá elegir entre una exquisita variedad de tapas que, aunque no serán muy abundantes, saciarán el gusto por la buena comida.

 

 

La ciudad de la Alhambra es un festín culinario. Así pues, se puede disfrutar de tubos de caña en la calle Elvira acompañados de una deliciosa tapa vegetal o una pizza en miniatura, de jamoncitos con tomate y aceite en algún tablao del Albaicín Alto o probar en el barrio del Corralejo, un ambiente más selecto en el que, además, se podrán degustar unas raciones surtidas y de calidad.

 

 

El duende sevillano y la elegante Córdoba

Si se viaja a la capital andaluza no se podrá evadir la cita con cualquiera de sus muchos restaurantes para probar un exquisito y ligero gazpacho, especialmente bien hecho en esta ciudad o en cualquiera de los pueblos de la provincia, y acompañado por el clásico "pescaíto frito". Si el viaje se realiza con niños pequeños, los huevos a la flamenca cumplirán las expectativas de su paladar.

 

 

Tanto en Huelva como en Málaga y Cádiz se disfrutará de un viaje grastronómico de costa. Sin embargo, en Córdoba un sinfín de culturas se entremezclan para dar paso a un viaje gastronómico repleto de sabores que van desde el intenso bacalao a los guisos de cabra pasando por los numerosos restaurantes de cocina árabe que pueblan las cercanías de la mezquita.