Visita al bosque fluvial del Yunque: el Puerto Rico más tropical

El bosque fluvial del Yunque es uno de los pocos en su género y convoca a numerosos turistas de todas partes del mundo, que llegan atraídos por sus incomparables bellezas naturales.

Ubicado en la Sierra de Luquillo en Puerto Rico, el bosque nacional del Yunque es una de las regiones más lluviosas del mundo y uno de los pocos bosques pluviales húmedos del planeta. Sólo un dos por ciento de la Tierra está ocupada por este tipo de áreas. La región debe su nombre al dios Yuquiyú, quien para los indígenas taínos vivía en los picos de la sierra. Los conquistadores españoles transformaron ese nombre en la palabra ‘yunque’.

Las maravillas del Yunque

La belleza del lugar siempre despertó admiración. Ya en 1876 el Rey Alfonso XII había designado como reserva una vasta extensión del bosque fluvial. Poco después de que EEUU adquiriera dominio sobre Puerto Rico, el territorio fue proclamado como Reserva Forestal de Luquillo. La UNESCO lo declaró Reserva Biosférica Internacional en 1976.

 

El bosque fluvial es un atractivo turístico indiscutible, altamente valorado tanto por los puertorriqueños como por los visitantes. Generalmente se llega desde la ciudad de San Juan, que se encuentra a 40 kilómetros, por la carretera 191. La entrada a la reserva posee un centro de visitantes llamado El Portal donde se realizan exposiciones dedicadas al lugar. El centro dispone además de guías para recorrer el bosque.

Visita al bosque

El visitante podrá encontrar en el Yunque 240 especies de árboles nativos junto a otras de diversa procedencia. Todos ellos forman cuatro variedades de bosque diferente según su altitud.
En la fauna del bosque fluvial se podrán encontrar varios tipos de murciélagos y lagartos, además de aves como la Iguaca, el carpintero o la candelita. Uno de los puntos mas atractivos del Yunque es la cascada La Coca que cae a unos 137 metros y desde donde se puede apreciar una hermosa vista panorámica.

 

En las cercanías del bosque existen varias ofertas de alojamiento que incluyen pequeñas casas de huéspedes donde se puede disfrutar de una gran tranquilidad junto a la naturaleza. Acampar en el bosque fluvial está permitido tras obtener un permiso. Para los demás visitantes la entrada se cierra a las 18:00 horas.